En un momento en que las energías del mundo se reconfiguran, la corporación estatal india ONGC apuesta por las profundidades del océano y por las reservas venezolanas como respuesta a la presión de mantenerse relevante. Con un billón de rupias comprometido hasta 2031 y negociaciones avanzadas en Venezuela, la empresa traza una doble ruta hacia el crecimiento: una técnica y submarina, otra geopolítica y compleja. Es la historia de una institución nacional que busca su lugar en un mapa energético que no deja de moverse.