En el corazón de una de las rutas marítimas más vitales del planeta, Omán ha optado por la pausa antes que por la prisa: el sultanato pospuso la reunión prevista en Salalah entre Irán y los países del Golfo sobre el futuro del estrecho de Ormuz, alegando que el momento aún no está maduro para un diálogo verdaderamente constructivo. La decisión llega cuando el bloqueo del estrecho —que antes canalizaba una quinta parte de los hidrocarburos mundiales— ha empujado el precio del petróleo por encima de los cien dólares por barril, y cuando la pregunta de quién gobierna esas aguas sigue sin respuest