En el barrio Sarmiento, donde el movimiento de gente y vehículos debería ser garantía de seguridad, una serie de robos con modus operandi idéntico ha convertido la madrugada en una amenaza cotidiana para los comerciantes. Emanuel Corvalán, víctima por tercera vez, persiguió a uno de los delincuentes y logró que fuera detenido, pero pagó ese acto de resistencia con heridas en el cuerpo y la certeza de que, sin una respuesta institucional concreta, el ciclo volverá a comenzar. Su reclamo —una garita policial, una presencia visible del orden— es la voz de un barrio que ya no puede seguir absorbie
Ola de robos en barrio Sarmiento: comerciantes exigen refuerzo de seguridad
Emanuel Corvalán sufrió lesiones en una mano y la espalda durante la persecución del sospechoso.