En el umbral del segundo semestre de 2026, OHLA emerge de un largo ciclo de incertidumbre con cuentas que apuntan hacia la recuperación: un beneficio neto ajustado de 27,1 millones de euros y un EBITDA que crece casi un 40% revelan que la constructora ha logrado estabilizar su operación tras años de presión financiera y legal. La resolución del Tribunal Supremo sobre el litigio de la autopista M-12, que cierra una contingencia de más de 280 millones de euros acumulados, no es solo una victoria jurídica, sino el símbolo de una empresa que intenta desprenderse del peso de su pasado para construi
OHLA cierra el primer semestre con beneficio de 27,1 millones excluyendo litigio Flaggers
Más de una década de incertidumbre legal desaparece de un plumazo
¿Qué significa realmente que OHLA excluya el litigio Flaggers de sus números?
Significa que el beneficio real de la operación fue mucho mejor de lo que parece a primera vista. Sin ese golpe legal extraordinario, ganaron 27 millones. Con él, apenas ganaron medio millón. Es la diferencia entre una compañía que está mejorando y una que apenas sobrevive.
¿Y ese 39% de crecimiento en EBITDA recurrente es sostenible?
Eso depende de si la construcción sigue con ese ritmo. La división de Construcción creció 10,7% en EBITDA, y tienen 28 meses de cartera asegurada. Eso es bastante sólido. No es un pico, es una tendencia.
¿Por qué importa tanto la sentencia del Tribunal Supremo?
Porque OHLA llevaba más de diez años con esa espada de Damocles. Eran 212 millones en reclamaciones más 71 en intereses. Eso no era un riesgo teórico, era una contingencia real que afectaba cómo los inversores veían el balance. Ahora desaparece.
¿Qué dice eso sobre la salud de la compañía hacia adelante?
Que tiene menos lastre. Los números operativos mejoran, la cartera está llena, y acaban de resolver su mayor problema legal. Es el momento en que una compañía puede empezar a pensar en crecimiento en lugar de en supervivencia.
El Pulso
- El litigio Flaggers distorsionó el resultado neto hasta dejarlo en apenas 0,5 millones, ocultando una mejora operativa real que, sin ese efecto, habría mostrado 27,1 millones de beneficio.
- El EBITDA recurrente creció un 39% interanual hasta 116,9 millones, señal de que la eficiencia operativa no es coyuntural sino parte de una tendencia consolidada.
- La división de Construcción, con un margen del 7,3% y 28,3 meses de cartera asegurada, actúa como ancla de estabilidad frente a cualquier turbulencia externa.
- La liquidez con recurso saltó de 613 a 711 millones de euros en un solo trimestre, impulsada por 96,4 millones generados en caja operativa durante el segundo trimestre.
- El Tribunal Supremo eliminó de un plumazo una contingencia de 283 millones de euros ligada a la M-12, cerrando más de una década de incertidumbre jurídica que pesaba sobre el balance.
En el umbral del segundo semestre de 2026, OHLA emerge de un largo ciclo de incertidumbre con cuentas que apuntan hacia la recuperación: un beneficio neto ajustado de 27,1 millones de euros y un EBITDA que crece casi un 40% revelan que la constructora ha logrado estabilizar su operación tras años de presión financiera y legal. La resolución del Tribunal Supremo sobre el litigio de la autopista M-12, que cierra una contingencia de más de 280 millones de euros acumulados, no es solo una victoria jurídica, sino el símbolo de una empresa que intenta desprenderse del peso de su pasado para construir sobre bases más firmes.
OHLA cerró la primera mitad de 2026 con un giro notable en sus cuentas. Excluyendo el impacto extraordinario del litigio Flaggers, la compañía reportó un beneficio neto de 27,1 millones de euros, revertiendo las pérdidas de 29,7 millones del mismo período del año anterior. El resultado neto atribuible al grupo, con ese efecto legal incluido, se redujo a apenas 0,5 millones, pero la cifra ajustada refleja una recuperación operativa sostenida.
El EBITDA recurrente alcanzó los 116,9 millones de euros, un 39% más que en el primer semestre de 2025, con un margen del 6,7%. Las ventas totales llegaron a 2.035 millones, creciendo un 3,4% interanual. En el segundo trimestre, la empresa generó 96,4 millones en caja operativa, lo que permitió que la liquidez con recurso cerrara en 711,3 millones frente a los 613 millones de marzo.
La división de Construcción fue el motor del período: facturó 1.650 millones de euros, elevó su EBITDA un 10,7% hasta los 120,1 millones y amplió su cartera hasta 28,3 meses de trabajo futuro asegurado, reforzando la visibilidad de ingresos para los próximos dos años.
Más allá de los números, el hecho más relevante fue la sentencia del Tribunal Supremo que desestimó íntegramente los recursos de varios fondos de titulización relacionados con las desviaciones de costes en la construcción de la autopista M-12. Con ello, OHLA cierra una contingencia de 212 millones más 71 en intereses que había acompañado a la empresa durante más de una década, eliminando una de las fuentes de incertidumbre más significativas que pesaban sobre su balance.
La constructora OHLA cerró la primera mitad de 2026 con un giro notable en sus cuentas. Si se descuenta el impacto extraordinario del litigio Flaggers, la compañía reportó un beneficio neto de 27,1 millones de euros, un cambio radical respecto a las pérdidas de 29,7 millones que había registrado en el mismo período del año anterior. Aunque el resultado neto atribuible al grupo, incluyendo ese efecto legal, se quedó en apenas 0,5 millones de euros, la cifra ajustada refleja una recuperación sostenida en los indicadores operativos que la empresa ha estado persiguiendo.
La mejora se ve con claridad en el EBITDA recurrente, que alcanzó los 116,9 millones de euros, un 39% superior al del primer semestre de 2025. El margen EBITDA se situó en el 6,7%, mostrando una operación más eficiente. Las ventas totales del grupo, incluyendo la actividad de servicios, llegaron a 2.035 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 3,4% interanual. En el segundo trimestre específicamente, OHLA generó 96,4 millones de euros en caja operativa, una cifra que compensó parcialmente el efecto estacional negativo del primer trimestre y permitió que la posición de liquidez con recurso cerrara en 711,3 millones de euros, frente a los 613,0 millones que tenía al final de marzo.
La división de Construcción fue el motor de este desempeño. Alcanzó un EBITDA de 120,1 millones de euros, un incremento del 10,7% respecto al año anterior, elevando su margen sobre ventas hasta el 7,3%. El negocio de construcción facturó 1.650 millones de euros, un 3,8% más que en el mismo período de 2025. Un dato particularmente relevante es la cobertura de actividad, que se situó en 28,3 meses de trabajo futuro asegurado, comparado con los 26,8 meses del año anterior. Esa extensión de la cartera refuerza la visibilidad de ingresos para los próximos dos años.
Ahora bien, el contexto más amplio de estos resultados incluye una resolución judicial que OHLA considera un hito importante. Después de más de una década, la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo desestimó íntegramente los recursos que varios fondos de titulización habían interpuesto contra la compañía. El litigio giraba en torno a las desviaciones de costes en la construcción de la autopista M-12, el acceso al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Las reclamaciones que enfrentaba OHLA ascendían a 212 millones de euros más 71 millones en concepto de intereses. Con esta sentencia, la compañía cierra una de las contingencias más significativas que ha llevado en sus libros durante años, eliminando una fuente importante de incertidumbre legal y financiera que había pesado sobre sus resultados y su balance.
Citas Notables
La positiva evolución del Grupo también se refleja en el crecimiento de su rentabilidad operativa— OHLA en presentación de resultados