En Bishkek, al cumplirse un cuarto de siglo de su fundación, la Organización de Cooperación de Shanghái reunió a los líderes de algunas de las naciones más pobladas del mundo para reafirmar un principio que define su razón de ser: la colaboración sin hegemonía. En un momento en que el orden global se fragmenta y las alianzas se redefinen, la OCS insistió en presentarse no como un contrapeso militar a Occidente, sino como un foro donde el comercio, la seguridad y el diálogo conviven bajo el mismo techo. La condena unánime a los ataques contra Irán y las cifras de intercambio comercial que super
OCS reafirma su rol como espacio de colaboración regional en cumbre de Bishkek
Ataques militares contra Irán causaron numerosas víctimas civiles y daños a la economía del país.