En el Festival de Venecia, el documental 'Don't Look Back In Anger' sobre la reunión de Oasis llegó como un espejo de dos verdades simultáneas: la del reencuentro humano genuino y la de la nostalgia convertida en estrategia. La historia de los hermanos Gallagher —separados durante más de una década por conflictos tan públicos como sus canciones— plantea una pregunta que trasciende la música: ¿puede una reconciliación ser al mismo tiempo auténtica y rentable? Las críticas divididas que ha cosechado el filme sugieren que, lejos de ser un defecto, esa ambigüedad es precisamente su verdad más prof