Tres jóvenes franceses que llegaron a Nueva York con la ilusión de crear un chatbot entretenido han terminado protagonizando una de las adquisiciones tecnológicas más significativas de la década: Nvidia comprará Hugging Face por aproximadamente 13.000 millones de dólares. El movimiento no es solo una transacción comercial, sino una declaración filosófica sobre quién debe controlar la inteligencia artificial y en qué condiciones. En un ecosistema donde OpenAI y Anthropic concentran el poder de los modelos propietarios, esta apuesta por el código abierto plantea una pregunta que trasciende los n