En el martes de una guerra que ya ha desplazado a millones, Rusia volvió a lanzar misiles balísticos sobre ciudades ucranianas, matando a cuatro personas en Dnipropetrovsk e hiriendo a otras cinco en Kyiv. La propuesta del presidente Zelenski de suspender mutuamente los ataques contra infraestructuras civiles —un gesto pragmático en medio del horror— fue rechazada por Moscú con una elocuencia brutal: más bombardeos. Lo que se revela no es solo una táctica militar, sino la ausencia de cualquier voluntad de negociación, y con ella, la perspectiva de un sufrimiento que se extiende sin horizonte v
Nuevos ataques rusos dejan cuatro muertos en Ucrania; Rusia rechaza tregua
Cuatro personas murieron y al menos cinco resultaron heridas en los ataques rusos contra infraestructuras civiles en Ucrania.