La atmósfera es la diferencia entre un mundo habitable y un infierno
A 40 años luz de la Tierra, en la constelación de Piscis, un equipo internacional de astrónomos ha identificado un mundo del tamaño de Venus con una temperatura superficial que lo sitúa en el umbral de lo habitable. Gliese 12 b no promete certezas, sino preguntas: su destino como refugio o como infierno depende de una atmósfera que aún no podemos ver. En la historia de la búsqueda humana de compañía cósmica, este planeta representa uno de los espejos más nítidos que hemos encontrado para contemplar qué hace que un mundo sea apto para la vida.
- Con una temperatura de 42°C calculada sin atmósfera, Gliese 12 b desafía la norma entre los más de 5.000 exoplanetas confirmados y enciende la urgencia científica sobre la habitabilidad planetaria.
- La gran incógnita es su atmósfera: si existe y se parece a la terrestre, el planeta podría albergar vida; si se asemeja a la venusiana, sería un mundo abrasado por un efecto invernadero sin control.
- A diferencia de otras enanas rojas, Gliese 12 no emite llamaradas intensas de rayos X, lo que reduce el riesgo de que su atmósfera haya sido destruida, elevando las esperanzas de los investigadores.
- El hecho de que el planeta transite frente a su estrella lo convierte en un objetivo privilegiado: el Telescopio James Webb podrá analizar su atmósfera durante esos pasos y revelar su composición química.
- La comunidad astrobiológica observa con atención: Gliese 12 b podría enseñar qué caminos llevan a un planeta hacia la habitabilidad, llenando un vacío que ni Proxima Centauri b ni Venus han podido cerrar.
A 40 años luz de la Tierra, en la constelación de Piscis, orbita un mundo que podría redefinir nuestra comprensión de dónde puede existir la vida. Los astrónomos lo llaman Gliese 12 b: un planeta ligeramente más pequeño que Venus, con una temperatura superficial de 42 grados Celsius que lo distingue de los aproximadamente 5.000 exoplanetas confirmados hasta ahora. El hallazgo fue publicado en mayo de 2024 en Monthly Notices de la Royal Astronomical Society por un equipo internacional de investigadores.
El planeta orbita una enana roja cada 12,8 días. Su estrella, Gliese 12, tiene apenas el 27% del tamaño del Sol y, crucialmente, no muestra la actividad magnética violenta que suele destruir las atmósferas de los planetas cercanos. Eso importa: sin atmósfera, un planeta difícilmente puede albergar vida tal como la conocemos.
Y ahí reside el misterio central. Los 42°C calculados asumen que Gliese 12 b carece de atmósfera. Si la tiene, todo cambia. Una atmósfera similar a la terrestre podría convertirlo en un refugio habitable; una similar a la venusiana lo condenaría a temperaturas extremas por efecto invernadero. Los coautores del estudio señalan que tanto la Tierra como Venus probablemente comenzaron de forma parecida, y que Gliese 12 b podría ofrecer lecciones sobre los caminos que separan un mundo vivo de uno inhóspito.
La clave estará en el Telescopio Espacial James Webb. Cuando el planeta pasa frente a su estrella, la luz estelar atraviesa su atmósfera y deja huellas químicas que el JWST puede leer. A diferencia de Proxima Centauri b, que no transita desde nuestra perspectiva, Gliese 12 b sí lo hace, convirtiéndolo en uno de los objetivos más valiosos para la astrobiología en los próximos años.
A 40 años luz de la Tierra, en la constelación de Piscis, orbita un mundo que podría cambiar nuestra comprensión de dónde puede existir la vida. Los astrónomos lo llaman Gliese 12 b, y aunque es apenas un poco más pequeño que Venus, su temperatura superficial de 42 grados Celsius lo coloca en una categoría única entre los aproximadamente 5.000 exoplanetas confirmados hasta ahora. Un equipo internacional de investigadores publicó el hallazgo el 23 de mayo de 2024 en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, marcando un momento de particular interés para la astrobiología.
El planeta completa una órbita alrededor de su estrella anfitriona cada 12,8 días. Su estrella, una enana roja llamada Gliese 12, es apenas el 27 por ciento del tamaño de nuestro Sol y tiene una temperatura superficial que alcanza solo el 60 por ciento de la nuestra. Lo que hace especialmente prometedor a Gliese 12 es que, a diferencia de muchas enanas rojas, no muestra signos de intensa actividad magnética ni de frecuentes y potentes llamaradas de rayos X. Esto importa porque esas erupciones pueden destruir las atmósferas planetarias, dejando mundos desnudos e inhabitables.
Pero aquí está el verdadero misterio: la temperatura de 42 grados que los astrónomos calculan para Gliese 12 b asume que el planeta carece de atmósfera. Si tiene una, todo cambia. Shishir Dholakia, coautor del estudio y estudiante de doctorado en el Centro de Astrofísica de la Universidad de Southern Queensland en Australia, explicó que "Gliese 12 b representa uno de los mejores objetivos para investigar si los planetas del tamaño de la Tierra que orbitan estrellas frías pueden mantener sus atmósferas, un paso fundamental para profundizar en nuestra comprensión de la habitabilidad en planetas de nuestra galaxia". Las atmósferas retienen calor, y dependiendo de su composición, pueden transformar radicalmente el clima de un mundo.
El planeta podría seguir dos caminos completamente distintos. Si su atmósfera se parece a la de la Tierra, compuesta por oxígeno, nitrógeno y otros elementos que favorecen la vida, Gliese 12 b podría ser un refugio para formas de vida tal como las conocemos. Pero si su atmósfera es similar a la de Venus, el resultado sería catastrófico: un efecto invernadero descontrolado que transformaría el planeta en un infierno de temperaturas extremas. Larissa Palethorpe, coautora del estudio y estudiante de doctorado en la Universidad de Edimburgo y el University College de Londres, señaló que tanto la Tierra como Venus probablemente comenzaron con atmósferas primordiales que fueron despojadas y luego restauradas a través de la desgasificación volcánica y el bombardeo de material residual. Gliese 12 b, con su temperatura intermedia, podría ofrecer lecciones valiosas sobre los caminos que los planetas pueden seguir hacia la habitabilidad.
Para determinar cuál de estos escenarios es real, los astrónomos dependerán de observaciones del Telescopio Espacial James Webb. Cuando Gliese 12 b pasa frente a su estrella, la luz estelar atraviesa su atmósfera. Diferentes moléculas de gas absorben diferentes longitudes de onda, creando un conjunto de huellas químicas que el JWST puede detectar. Estos espectros revelarían qué gases componen la atmósfera del planeta, si es que tiene una.
No es la primera vez que los astrónomos descubren un exoplaneta potencialmente habitable. Proxima Centauri b, situado a solo cuatro años luz de distancia, comparte características similares a la Tierra. Pero Proxima Centauri b no transita frente a su estrella desde nuestra perspectiva, lo que significa que aún no podemos analizar su atmósfera. Gliese 12 b, en cambio, sí transita, lo que lo convierte en un objetivo privilegiado para la investigación. Masayuki Kuzuhara, coautor del estudio y astrobiólogo en el Centro de Astrobiología de Tokio, describió a Gliese 12 b como un "exo-Venus" dado su tamaño y la energía que recibe de su estrella, que son comparables a los de Venus en nuestro sistema solar. Los próximos años de observaciones determinarán si este mundo distante es un segundo hogar potencial para la vida o simplemente otro planeta infernal perdido en la galaxia.
Notable Quotes
Gliese 12 b representa uno de los mejores objetivos para investigar si los planetas del tamaño de la Tierra que orbitan estrellas frías pueden mantener sus atmósferas— Shishir Dholakia, coautor del estudio
Las atmósferas tienen la capacidad de retener el calor y, dependiendo de su composición, pueden influir significativamente en la temperatura real de la superficie— Shishir Dholakia
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué importa tanto si Gliese 12 b tiene atmósfera o no?
Porque la atmósfera es la diferencia entre un mundo habitable y un infierno. Sin ella, el planeta es solo una roca caliente. Con una atmósfera como la de la Tierra, podría albergar vida. Con una como la de Venus, sería un horno.
Pero ya hemos descubierto otros exoplanetas potencialmente habitables. ¿Qué hace especial a este?
Que transita frente a su estrella. Eso significa que podemos analizar su atmósfera con el telescopio James Webb. Con Proxima Centauri b, el exoplaneta más cercano similar a la Tierra, no podemos hacer eso porque no transita desde nuestra perspectiva.
¿Y la estrella anfitriona? ¿Por qué es importante que sea una enana roja tranquila?
Las enanas rojas activas disparan llamaradas de rayos X que pueden destruir las atmósferas planetarias. Gliese 12 no hace eso, lo que significa que cualquier atmósfera que Gliese 12 b tenga podría sobrevivir intacta durante miles de millones de años.
¿Cuánto tiempo tardaremos en saber si es habitable?
El James Webb ya está observando. Los espectros de luz que atraviesan la atmósfera durante los tránsitos revelarán qué gases hay. Pero estos análisis toman tiempo. Estamos hablando de meses o años, no semanas.
Si resulta que tiene una atmósfera como la de Venus, ¿eso nos dice algo sobre cómo evolucionan los planetas?
Exactamente. Gliese 12 b está en un punto intermedio entre la Tierra y Venus. Si terminó como un infierno, eso nos enseña algo sobre cómo los planetas pueden perder su habitabilidad. Si es habitable, nos muestra que hay múltiples caminos hacia mundos donde la vida podría prosperar.