Durante décadas, millones de mujeres han cargado con un dolor que la medicina aprendió a ignorar: el de la endometriosis, enfermedad que afecta a una de cada diez y que tarda una década o más en ser diagnosticada. Investigadores de la Escuela de Medicina de Yale y otros centros especializados han desarrollado nuevas pruebas que podrían acortar ese silencio clínico de manera significativa. Lo que está en juego no es solo un avance técnico, sino la reparación de una deuda histórica con quienes han sufrido en la normalidad impuesta del dolor menstrual.
Nuevas pruebas prometen detectar endometriosis tempranamente y reducir años de retraso diagnóstico
Millones de mujeres sufren años de dolor crónico y retraso diagnóstico debido a la normalización del dolor menstrual por médicos y pacientes.