En el extremo austral del Pacífico, Nueva Zelanda ha confirmado que su atractivo trasciende la postal: casi 3,67 millones de visitantes internacionales eligieron sus costas en el año fiscal 2026, un nueve por ciento más que el período anterior. Australia, su vecino más próximo, alcanzó un récord histórico de envíos, mientras China reforzó su presencia como mercado emergente de peso. El dato no es solo económico: habla de cómo un país pequeño, con volcanes, lagunas esmeralda y una cultura viva, se convierte en referencia global para quienes buscan experiencias que el mundo ordinario no ofrece.