Durante décadas, el Alzheimer ha desafiado a la ciencia como un muro sin grietas. Ahora, investigadores del Instituto Weizmann han publicado en Nature Medicine los resultados de un ensayo con el anticuerpo IBC-Ab002 que no solo demostró ser seguro en cuarenta pacientes, sino que mostró señales tempranas de reducción en el daño neuronal. Lo que hace singular este avance no es la fuerza del ataque, sino su dirección: en lugar de combatir la enfermedad desde afuera, el tratamiento busca devolverle al propio cuerpo la capacidad de defenderse, recordándonos que a veces la medicina más profunda es l