OpenAI anunció que resolvió el problema de Navier-Stokes en 88 horas, pero reconoció usar métodos de científicos españoles y no descarta que datos de usuarios hayan mejorado sus modelos. Las empresas de IA entrenan sus modelos con conversaciones de usuarios, pero no aclaran si todas las interacciones se incorporan al sistema o cómo se procesan exactamente.