Más de dos décadas después de su lanzamiento, el Nokia 1100 —el teléfono móvil más vendido de la historia con 250 millones de unidades— sigue circulando en mercados de segunda mano en 2026, recordándonos que la simplicidad bien ejecutada trasciende las generaciones. Lo que nació en 2003 como un dispositivo accesible para millones de personas en América Latina, Asia y África, hoy encuentra nuevos dueños entre coleccionistas y nostálgicos dispuestos a pagar entre menos de 50 y más de 100 dólares según el estado del aparato. Su persistencia no es un accidente: es el eco de una filosofía de diseño