Durante décadas, la terapia de reemplazo de testosterona ha sido una respuesta rutinaria al envejecimiento masculino, pero investigadores de la Universidad de Kansas revelan ahora que la hormona no obedece a la lógica del 'más es mejor'. Su revisión de la evidencia científica, publicada en el Journal of the Endocrine Society, muestra que tanto la deficiencia como el exceso de testosterona elevan el riesgo de fibrilación auricular siguiendo una curva en forma de U, lo que obliga a la medicina a abandonar las soluciones universales y abrazar la precisión individualizada. El corazón, al parecer,