En un mercado donde el precio de entrada suele dictar el nivel de dignidad del producto, Nissan intenta trazar una línea distinta con el Versa Sense Base TM: un sedán que llega a 374.900 pesos mexicanos sin renunciar a conectividad moderna ni a seis airbags. La propuesta reconoce que hay compradores —individuos y flotas— para quienes cada peso cuenta, pero que no deberían sentirse castigados por esa realidad. La tensión que deja abierta es filosófica tanto como económica: ¿cuánto vale, en pesos concretos, la tecnología que podría salvar una vida?