En los campos del Trump National Golf Club Bedminster, el golfista chileno Joaquín Niemann encontró el viernes la redención que buscaba tras semanas de resultados que no reflejaban su talento. Con una tarjeta impecable de 64 golpes —siete bajo par sin un solo bogey— Niemann recordó al mundo del golf que los períodos de dificultad no definen a un campeón, sino que lo preparan. Su liderato en el LIV Golf Nueva York no es solo una cifra en un marcador; es la historia de un atleta que sabe cómo regresar.