En Nicaragua, la Asamblea Nacional aprobó en primera lectura una reforma constitucional que excluye a la oposición de los procesos electorales y extiende el mandato presidencial a siete años, consolidando el dominio de Daniel Ortega y Rosario Murillo sobre las instituciones del país. El gesto de depositar el texto de la reforma ante la tumba de Rubén Darío no logra disimular lo que representa: el cierre formal de los espacios que definen a una democracia. La comunidad internacional, desde Washington hasta Bruselas, ha respondido con condena, pero la arquitectura del poder en Managua parece dis
Nicaragua aprueba reforma que veta a la oposición y extiende mandatos presidenciales
La reforma afecta directamente a opositores políticos y activistas, impidiéndoles participar en procesos electorales y consolidando un sistema de exclusión política.