En un tiempo en que la medicina dispone de herramientas cada vez más sofisticadas, la Sociedad Española de Neurología recuerda que las más poderosas siguen siendo las más simples: un análisis de sangre periódico y el control de la tensión arterial. La encuesta revela que la mitad de los españoles ignora estas prácticas elementales, no por falta de acceso, sino por una tendencia humana profunda a no ocuparse de la salud hasta que el cuerpo lanza una señal de alarma. Cuando se sabe que hasta el 90% de los ictus están vinculados a factores modificables, el descuido cotidiano adquiere el peso de u