En la intersección entre la comodidad moderna y la complejidad del cuerpo humano, la melatonina se ha convertido en un símbolo de nuestra tendencia a buscar soluciones simples para problemas profundos. El neurocientífico Jesús Fernández Felipe advierte que esta hormona sintética, consumida sin guía médica, no solo no resuelve el insomnio sino que puede agravar sus causas, creando dependencias donde debería haber comprensión. Solo una fracción mínima de quienes la consumen lo hace con criterio científico, y el resto navega a ciegas en un territorio que el cuerpo conoce mejor que cualquier suple