Nos pueden matar en cualquier momento con total impunidad
Netanyahu y su ministro Smotrich cancelaron unilateralmente los acuerdos que desde 1997 repartían el control de Hebrón, concentrando toda autoridad en manos del Estado israelí. Palestinos en Hebrón reportan agresiones constantes de colonos armados, restricciones de servicios básicos y redadas diarias del ejército israelí tras los ataques de octubre de 2023.
- Netanyahu y Smotrich cancelaron los Acuerdos de Hebrón de 1997 en junio de 2026
- Entre 700 y 850 colonos viven en zona H2, protegidos por miles de soldados israelíes
- 210.000 palestinos viven en zona H1; 50.000 en zona H2
- Israel aprobó en secreto 34 nuevos asentamientos en Cisjordania en abril de 2026
- Acceso al agua para palestinos fue reducido 40 por ciento por Smotrich
El Gobierno de Netanyahu suspende los Acuerdos de Hebrón de 1997, acelerando la expansión de asentamientos de colonos en la ciudad palestina y eliminando competencias urbanísticas de la Autoridad Palestina sobre la zona H2.
Islam Fajuri señala hacia el techo de su patio en la ciudad vieja de Hebrón, donde bolsas de plástico y latas se atascan entre las rejas. Los colonos que ocupan el edificio contiguo, antes un hostal, las lanzan cada día. Ha habido amenazas, palizas. La familia palestina que vive aquí pide no ser identificada por miedo a nuevas agresiones.
Desde la azotea, la vista se abre hacia lo que se conoce como zona H2 de Hebrón: casas con jardines, vehículos familiares, banderas israelíes desplegadas por todas partes. Entre 700 y 850 colonos viven aquí, protegidos por miles de soldados israelíes. A pocos metros, en otra azotea, dos soldados vigilan con fusiles en las manos. Esta es la ocupación que Hebrón ha sufrido durante décadas, una ciudad que el nacionalismo judío reclama por la presencia de lo que el judaísmo llama Tumba de los Patriarcas y que el islam conoce como Mezquita de Ibrahim.
En junio de 2026, el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich anunció la cancelación de los Acuerdos de Hebrón de 1997. Esos acuerdos, firmados por el propio Netanyahu cuando era primer ministro y por Yaser Arafat, establecían que Israel se retiraría del 80 por ciento de la ciudad para que la Autoridad Palestina asumiera su control. Allí, en la zona H1, viven unos 210.000 palestinos. El 20 por ciento restante, donde habitan cerca de 50.000 palestinos, quedaría bajo control militar israelí pero con ciertas competencias urbanísticas en manos palestinas. Esa es la zona H2.
Israel nunca respetó plenamente ese acuerdo. Familias de colonos radicales llegaron continuamente a la ciudad. Los palestinos no tienen acceso a muchas partes del casco antiguo los sábados durante el sabbat. Las restricciones para acceder a la Mezquita de Ibrahim se aplican solo a los palestinos, que deben cruzar un puesto de control. Smotrich, quien vive él mismo como colono en Cisjordania en violación del derecho internacional, escribió en redes sociales que la cancelación significaba que la Tumba de los Patriarcas y otras áreas ya no estarían bajo responsabilidad del municipio de Hebrón sino exclusivamente del Estado de Israel.
Para Issa Amro, activista palestino de 48 años que ha documentado la ocupación toda su vida, lo más preocupante es que el Ayuntamiento de Hebrón perderá competencias sobre construcción y planificación urbanística en la zona H2. Esto significa, dice, que Israel se anexiona la tierra sin los palestinos. Amro debe pasar hasta tres controles de seguridad para llegar a su casa. Sufre cortes constantes de electricidad. Smotrich redujo un 40 por ciento el acceso al agua. Ahora, sin que el municipio tenga autoridad sobre esa zona, ¿quién proporcionará servicios básicos?
Las consecuencias ya son visibles. La semana anterior a la entrevista, se anunció la creación de un nuevo asentamiento en la ciudad vieja. Llegan más colonos constantemente. El casco antiguo, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, se deteriora. Quieren construir dormitorios para más de 200 estudiantes de una yeshivá. Amro se convirtió en activista cuando Israel cerró la Universidad de Hebrón donde estudiaba. Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, en los que murieron 1.200 personas en territorio israelí, las agresiones de colonos y soldados se han disparado. Ha instalado más verjas y muros en su casa. Mira constantemente por la ventana porque colonos viven a metros de distancia. "De alguna manera, hemos asumido que nos pueden matar en cualquier momento con total impunidad", dice.
Mohamed, un vecino de 35 años que trabaja en un bar por 1.400 séqueles mensuales (400 euros), trabajó años en Tel Aviv hasta que Israel revocó los permisos de trabajo para palestinos de Cisjordania en octubre de 2023. No puede regresar sin cruzar ilegalmente el muro. Ve depresión en las caras de su gente. Se despierta cada día preguntándose qué puede hacer. Escucha a israelíes decir que la ciudad volverá a estar en manos de los judíos. No quiere irse, pero la tristeza lo inunda.
Lo que ocurre en Hebrón refleja planes más amplios. En abril de 2026, el Gobierno de Netanyahu aprobó en secreto establecer 34 nuevos asentamientos en toda Cisjordania, según denunció la ONG Paz Ahora. El ministro de Exteriores Gideon Saar declaró hace poco que todos los gobiernos israelíes han defendido el derecho a vivir en Judea y Samaria, la cuna histórica del pueblo judío. Para Amro, no se trata de un gobierno específico sino del sistema israelí. Nadie, dice, lleva la paz con Palestina en su agenda política.
Notable Quotes
Cancelé el acuerdo de Hebrón. La importancia de esta decisión radica en que muchas potestades en Hebrón y los lugares santos, incluyendo la Tumba de los Patriarcas, ya no están en manos del municipio terrorista de Hebrón, sino que vuelven a ser responsabilidad exclusiva del Estado de Israel— Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas israelí
Esto significa que se anexionan nuestra tierra sin nosotros. La vida ya es muy complicada para los palestinos que vivimos en esa zona. Yo tengo que pasar, a veces, hasta tres controles de seguridad para llegar a mi casa— Issa Amro, activista palestino
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Hebrón es tan importante para ambos lados que Netanyahu y Smotrich arriesgarían romper un acuerdo de casi 30 años?
Porque Hebrón no es solo una ciudad. Para el judaísmo, la Tumba de los Patriarcas es el lugar más sagrado después del Muro de las Lamentaciones. Para los palestinos, es Mezquita de Ibrahim, parte de su identidad religiosa y territorial. Cuando controlas Hebrón, controlas un símbolo.
Pero el acuerdo de 1997 ya dividía la ciudad. ¿Qué cambia realmente con cancelarlo?
Cambia quién decide qué se construye y dónde. Antes, aunque Israel controlaba militarmente la zona H2, la Autoridad Palestina tenía poder sobre urbanismo y construcción. Ahora Israel tiene control total. Significa que pueden traer más colonos sin que los palestinos tengan voz.
¿Y por qué ahora? ¿Por qué Smotrich elige este momento?
Porque puede. La legislatura está terminando. Los ministros radicales quieren consolidar lo máximo posible antes de que cambie algo. Y después de octubre de 2023, hay menos presión internacional. El mundo está enfocado en Gaza.
Issa Amro dice que no es un problema de este gobierno sino del sistema israelí. ¿Qué quiere decir?
Que ningún gobierno israelí ha puesto la paz en su agenda real. Todos han expandido asentamientos, todos han restringido derechos palestinos. Smotrich es más radical, pero la dirección es la misma desde hace décadas.
¿Qué pasa con los palestinos que viven en H2 ahora?
Viven bajo amenaza constante. Redadas diarias del ejército. Colonos armados a metros de sus casas. Electricidad cortada, agua reducida 40 por ciento. Y ahora, sin que el municipio tenga autoridad, los servicios básicos desaparecen. Es ocupación sin administración.
¿Hay algún mecanismo legal o internacional que pueda detener esto?
Técnicamente, viola el derecho internacional. Pero Israel no reconoce esa jurisdicción en estos temas. La comunidad internacional protesta, pero sin consecuencias reales. Los palestinos están solos.