En las laderas del Himalaya, donde el río Bhote Koshi une Nepal y el Tíbet, una riada del miércoles pasado se convirtió en una de las tragedias más devastadoras de la región en años recientes. Con 682 muertos confirmados y casi 3.000 personas aún desaparecidas —entre ellas turistas, trabajadores y ciudadanos de múltiples naciones— Nepal enfrenta una crisis que desborda su capacidad de respuesta y convoca al mundo a actuar. La magnitud del dolor no se mide solo en cifras, sino en la espera silenciosa de miles de familias que aún no tienen respuesta.
Nepal eleva a 675 muertos por riada devastadora con casi 3.000 desaparecidos
675 muertos confirmados y casi 3.000 desaparecidos en ambos lados de la frontera Nepal-Tíbet; 420 turistas extranjeros aún desaparecidos y 933 trabajadores de proyectos hidroeléctricos potencialmente atrapados.