En los márgenes del río Bhote Koshi, que une Nepal y el Tíbet como una cicatriz de agua entre montañas, la naturaleza no ha terminado de hablar. Cuatro días después de una riada que dejó casi 700 muertos y cerca de 3.000 desaparecidos, las autoridades nepalíes advierten de un nuevo aumento del caudal, recordándonos que los desastres rara vez llegan solos y que el duelo humano debe coexistir, a veces cruelmente, con la amenaza que aún no ha pasado. En medio de morgues saturadas y familias en espera, la búsqueda de los vivos y la identificación de los muertos se convierten en el acto más urgente
Nepal advierte de crecida del río Bhote Koshi mientras continúa búsqueda de miles de desaparecidos
Casi 700 muertos y casi 3.000 desaparecidos entre Nepal y el Tíbet; más de 7.500 personas auxiliadas; saturación de morgues y necesidad de entierros masivos de cuerpos no identificados.