Cada verano, el calor y los excesos vacacionales someten a los riñones a una presión silenciosa que pocas veces reconocemos como amenaza. La Sociedad Española de Nefrología ha publicado un decálogo de recomendaciones para proteger estos órganos durante los meses estivales, recordándonos que las decisiones cotidianas del descanso tienen consecuencias profundas en nuestra salud a largo plazo. En un país donde el 15% de la población padece enfermedad renal crónica sin saberlo, este llamado a la conciencia llega como un gesto de cuidado colectivo.