NASA presenta PRIMA, su nuevo telescopio espacial para explorar el infrarrojo lejano

La próxima ventana de la humanidad al universo profundo
Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, describió así el alcance de PRIMA.
Mark

¿Por qué es tan importante que PRIMA observe en infrarrojo lejano si ya tenemos el James Webb?

Mimi

Porque hay cosas en el universo que están ocultas detrás de polvo y gas denso. El infrarrojo lejano puede atravesar eso. Webb ve principalmente hasta 28,5 micrómetros, pero PRIMA llegará hasta 260. Es como tener dos pares de lentes diferentes para ver distintas partes del mismo cuadro.

Luke

Pero espera, ¿cuánto de eso es realmente nuevo? Herschel hacía algo parecido hasta 2013. ¿Qué hace PRIMA diferente además de ser más reciente?

Mimi

Herschel terminó hace más de una década. PRIMA será el primer observatorio de este tipo en operación con esas capacidades. Y viene con tecnología más avanzada, diseñada específicamente para estudiar formación de planetas y galaxias.

Mark

¿Cuál es el riesgo aquí? ¿Qué pasa si no supera esa revisión técnica que mencionas?

Mimi

Entonces no se construye. La NASA necesita confirmar que el diseño, el presupuesto de 1200 millones de dólares y el calendario de lanzamiento en 2033 son realistas.

Luke

Eso es un "si" bastante grande. ¿Cuántos proyectos espaciales han fallado en esa fase?

Mimi

No lo sé con precisión, pero es un punto de riesgo real. Por eso la agencia está siendo cuidadosa.

Mark

¿Y por qué tantos países están involucrados?

Mimi

Porque es caro y complejo. Francia, Italia, Alemania, Canadá, Corea del Sur, Japón y Reino Unido aportan tecnología y financiamiento. Es una forma de distribuir el riesgo y el costo.

Luke

¿Pero eso también significa que si algo falla, hay más actores involucrados en la decisión?

Mimi

Exactamente. La gobernanza se vuelve más complicada, pero también más robusta.

  • PRIMA detectará infrarrojo lejano entre 25 y 260 micrómetros, cubriendo un rango que el James Webb no puede observar completamente
  • Lanzamiento previsto para 2033 con costo máximo de 1200 millones de dólares
  • Participación internacional de agencias espaciales de Francia, Italia, Alemania, Canadá, Corea del Sur, Japón y Reino Unido
  • Será el primer telescopio de la nueva categoría Probe Explorers de la NASA

PRIMA detectará infrarrojo lejano entre 25 y 260 micrómetros, cubriendo un rango que el James Webb no puede observar completamente. El proyecto avanzó a fase B de desarrollo con participación internacional de agencias espaciales de Francia, Italia, Alemania, Canadá, Corea del Sur, Japón y Reino Unido.

La NASA seleccionó el telescopio espacial PRIMA para estudiar el infrarrojo lejano, una región del espectro que complementará las observaciones del James Webb. La misión, con lanzamiento previsto para 2033, investigará la formación de planetas, estrellas, galaxias y agujeros negros.

La NASA acaba de seleccionar un nuevo telescopio espacial llamado PRIMA para explorar una región del universo que sus grandes observatorios actuales no pueden estudiar en profundidad: el infrarrojo lejano. El instrumento, cuyo nombre completo es PRobe far-Infrared Mission for Astrophysics, representa un paso significativo en la capacidad de la agencia para observar el cosmos, y acaba de avanzar a la fase B de desarrollo, donde comenzará a definirse su diseño preliminar y continuarán las pruebas de las tecnologías necesarias para construirlo.

El infrarrojo lejano es una región especial del espectro electromagnético, particularmente útil para investigar polvo, gas y materiales fríos relacionados con el nacimiento de estrellas y planetas. Mientras que el James Webb, el telescopio espacial más poderoso en operación, trabaja principalmente en el infrarrojo cercano y medio, detectando longitudes de onda aproximadamente entre 0,6 y 28,5 micrómetros, PRIMA extenderá esas observaciones mucho más allá. Su telescopio de 1,8 metros de diámetro estará preparado para trabajar entre los 25 y los 260 micrómetros, alcanzando regiones del infrarrojo que Webb simplemente no puede estudiar. Aunque habrá una pequeña zona de superposición entre ambos observatorios, PRIMA cubrirá un espacio que quedó prácticamente vacío después de que el telescopio Herschel de la Agencia Espacial Europea terminara sus operaciones en 2013 y el observatorio aerotransportado SOFIA, desarrollado por la NASA y Alemania, dejara de operar en 2022.

Los objetivos científicos de PRIMA son ambiciosos. La misión permitirá estudiar la formación de planetas fuera del sistema solar, los procesos que intervienen en la creación de nuevos sistemas planetarios y cómo se acumula el polvo y los elementos pesados a lo largo de la historia del universo. También investigará cómo crecieron y evolucionaron las galaxias y los agujeros negros que se encuentran en sus centros. Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, describió a PRIMA como "la próxima ventana de la humanidad al universo profundo", señalando que el observatorio permitirá estudiar fenómenos ocultos a lo largo de la historia cósmica y comprender mejor cómo llegó a existir el agua en la Tierra.

Sin embargo, el proyecto todavía no tiene la aprobación definitiva para comenzar su construcción. Antes deberá superar una revisión técnica, programática y presupuestaria que determinará si está preparado para pasar a la fase C, correspondiente al diseño final y la fabricación. Si completa ese proceso, la NASA prevé lanzar PRIMA en 2033, con una misión inicial de cinco años y un costo máximo para el proyecto de 1200 millones de dólares, sin contar el lanzamiento y otros gastos externos.

PRIMA también marca un hito institucional dentro de la NASA: será el primer telescopio de la nueva categoría Probe Explorers creada por la agencia dentro de su programa Explorers. Esta iniciativa surgió a partir de una recomendación del estudio decenal de astronomía y astrofísica de 2020, elaborado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, y busca ocupar el espacio existente entre las grandes misiones estratégicas de la NASA y los proyectos de menor escala del programa Explorers. PRIMA fue seleccionado después de una evaluación de distintas propuestas, considerando su interés científico, la viabilidad del desarrollo, los costos, los plazos y la posibilidad de que sus tecnologías puedan servir en futuras misiones de mayor tamaño.

La gestión de PRIMA estará a cargo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California, con participación de los centros Goddard y Marshall de la agencia. El proyecto contará además con aportes internacionales de la agencia espacial francesa CNES, la italiana ASI, la alemana DLR, la Agencia Espacial Canadiense, organismos espaciales de Corea del Sur, la japonesa JAXA y la Agencia Espacial del Reino Unido. Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la NASA, enfatizó que "una sola misión no puede investigar todos los misterios del universo", y la agencia espera que las observaciones de PRIMA puedan combinarse en el futuro con las obtenidas por Webb, el telescopio Nancy Grace Roman y otros instrumentos terrestres y espaciales, creando un ecosistema de observatorios complementarios que permita una comprensión más profunda del cosmos.

La misión PRIMA es la próxima ventana de la humanidad al universo profundo
— Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA
Una sola misión no puede investigar todos los misterios del universo
— Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la NASA
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