En el umbral de una nueva era astronómica, la NASA lanza este domingo el telescopio Nancy Grace Roman desde Cabo Cañaveral, nueve meses antes de lo previsto, como si el universo mismo hubiera adelantado su cita con la humanidad. Con un campo de visión cien veces mayor que el del Hubble, este observatorio no solo amplía nuestra mirada hacia el cosmos, sino que reformula la escala en que la ciencia puede hacerse preguntas. Desde el punto de Lagrange L2, Roman buscará la naturaleza de la energía oscura, mundos habitables y los secretos infrarrojos de la Vía Láctea, convirtiéndose en el explorador