Desde las faldas de la cordillera mendocina, Sierra Pintada regresa al centro de la estrategia energética argentina. El Presupuesto 2027 propone destinar casi 1.850 millones de pesos para sanear y reactivar el yacimiento de uranio en San Rafael, dormido desde 1997. En un mundo donde la soberanía energética se mide también en minerales estratégicos, el país intenta cerrar casi tres décadas de dependencia importadora y relanzar un eslabón crítico de su cadena nuclear.