Musk contra Bezos: la batalla cósmica entre dos magnates que revolucionan el espacio

Elon Musk nunca se tumba a echar una cabezadita
Davenport corrige la narrativa de la tortuga y la liebre: Musk no descansa, simplemente sigue adelante.
Mark

¿Por qué importa quién gane esta carrera? ¿No es solo dinero de ricos?

Mimi

Porque el ganador controla la infraestructura espacial de Estados Unidos. Sin SpaceX, el país no puede llevar astronautas a la Estación Espacial. Eso es poder estratégico, no solo dinero.

Luke

Pero espera. El libro se cierra en mayo del año pasado. ¿Cuánto de lo que dice Davenport sobre la dependencia del gobierno sigue siendo cierto ahora, en septiembre de 2026? El panorama puede haber cambiado.

Mark

Davenport dice que Musk cambió su contraseña por "ilovenasa" cuando un contrato de la NASA le salvó. ¿Eso es real o es una anécdota que suena bien?

Mimi

Es una anécdota que Musk reconoció públicamente, según Davenport. Muestra cómo dependía de ese dinero en un momento crítico.

Luke

Sí, pero ¿cuándo fue eso exactamente? El libro no lo dice. Y "ilovenasa" como contraseña suena demasiado perfecta. Necesitaríamos verificar si Musk lo confirmó en una entrevista o si es una historia que circula.

Mark

¿Entonces Bezos simplemente perdió? ¿Blue Origin está muerto?

Mimi

No está muerto, pero está muy atrás. El New Glenn explotó en mayo. Bezos ahora dedica más tiempo a Prometheus, su empresa de IA, que a Blue Origin. Eso dice algo.

Luke

Pero el libro termina en mayo. Estamos en septiembre. ¿Ha volado el New Glenn desde entonces? ¿Ha habido cambios en Blue Origin? El artículo no lo dice, y eso es importante para saber dónde está la carrera ahora.

Mark

¿Y estos centros de datos de IA en órbita? ¿Es real o es ciencia ficción?

Mimi

Davenport dice que hay muchos escépticos, pero que SpaceX ya opera 10.000 satélites sin colisiones. La jefa de operaciones de SpaceX prevé lanzar satélites de computación de IA en 2027.

Luke

Prevé. Eso es futuro. ¿Hay algún satélite de IA en órbita ahora? ¿Alguna prueba de concepto? El artículo no lo aclara. Es fácil confundir lo que está planeado con lo que existe.

  • SpaceX puso el Starship en órbita el 30 de septiembre de 2026 en su decimocuarto vuelo de prueba
  • Blue Origin logró poner el New Glenn en órbita el 16 de enero de 2025, pero la nave explotó en Cabo Cañaveral el 28 de mayo durante una prueba de motores
  • SpaceX opera más de 10.000 satélites Starlink sin colisiones reportadas
  • Musk cambió su contraseña por 'ilovenasa' cuando un contrato de la NASA salvó a SpaceX de la quiebra

SpaceX logró poner el Starship en órbita en su decimocuarto vuelo de prueba, mientras Blue Origin sigue sin recuperarse del fracaso del New Glenn en mayo tras una explosión en Cabo Cañaveral. Musk ha financiado su imperio espacial con dinero público de la NASA y el Pentágono, creando un monopolio de facto que preocupa al gobierno estadounidense por su dependencia de una única empresa y persona.

Christian Davenport analiza en su libro la feroz competencia entre Elon Musk y Jeff Bezos por dominar la industria espacial, donde SpaceX ha logrado avances decisivos mientras Blue Origin lucha por recuperarse tras fracasos técnicos.

A las 2:03 de la madrugada del 16 de enero de 2025, Jeff Bezos estaba en una sala de control en la costa de Florida escuchando a través de auriculares cómo sus ingenieros cantaban los hitos de un cohete recién lanzado. Tres minutos y diez segundos después, los motores principales se apagaron y la segunda etapa puso rumbo a la órbita. Nadie había logrado nunca un éxito completo en un primer vuelo. El New Glenn de Blue Origin lo había conseguido. Bezos salió de la sala con los puños en alto, saludó a invitados que bebían champán rosado y más tarde se llevó a su prometida a desayunar tortitas, huevos fritos y salchichas a un restaurante pegado a un Pizza Hut en un centro comercial desgastado.

Esa misma jornada, su gran rival le escribió en X: "¡Enhorabuena por alcanzar la órbita al primer intento!". Bezos le dio las gracias y le deseó suerte con el Starship, que volaba ese mismo día. Elon Musk remató el intercambio con un meme. No eran amigos. Y el Starship, que Musk había prometido tener en órbita para 2022, tardaría todavía veinte meses en llegar.

Llegó el lunes pasado. A las 7:48 de la mañana, hora local, el cohete más grande jamás construido despegó de Starbase, la ciudad-empresa de SpaceX en la punta sur de Texas, en su decimocuarto vuelo de prueba. La nave perdió uno de sus seis motores en el ascenso y aun así entró en órbita a unos 275 kilómetros de altura, soltó 26 satélites Starlink de nueva generación y, tras apenas tres horas de vuelo, bajó a amerizar en el Pacífico en medio de una enorme bola de fuego. Musk ya lo había celebrado en X con la nave aún en órbita. El Falcon 1, el primer cohete de SpaceX, alcanzó la órbita un 28 de septiembre, pero de 2008, después de tres fracasos seguidos.

Christian Davenport, periodista estadounidense que ha cubierto la nueva carrera espacial en The Washington Post durante más de una década, acaba de publicar un libro que cuenta esta rivalidad con detalle jugoso y bien documentado. Davenport admite que muchos periodistas, él el primero, contaron la competencia como la fábula de la tortuga y la liebre. Se les había escapado un detalle: Elon Musk nunca se tumba a echar una cabezadita. Los dos magnates se zurraban de lo lindo en una riña que arrancó en 2013 con la pugna por la plataforma 39A del Centro Espacial Kennedy, la del Apolo 11, y degeneró en una trifulca sobre el tamaño y la velocidad de los cohetes. Musk tenía un objetivo favorito claro. Lleva años lanzándole a Bezos una retahíla de improperios que van de lo infantil a lo vulgar pasando por lo friki.

Mucha gente empezó a fijarse en Musk hace sólo unos años, cuando entró en política como aliado de Donald Trump. Pero se ha olvidado el SpaceX de hace 15 años, el recién llegado al que Lockheed Martin, Boeing y Northrop Grumman intentaban echar del negocio y del que el Pentágono no quería saber nada. Tuvo que ir a los tribunales para poder pujar por los lanzamientos militares. Sin SpaceX, Estados Unidos no tiene capacidad para llevar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional. Esa capacidad no existe. Ahora el recién llegado es el gigante, y lo es gracias al dinero público. El verdadero superpoder de Elon es sacarle dinero al gobierno, le dijo Bezos a sus ejecutivos en 2016, según cuenta el libro. SpaceX no existe sin la NASA y el Pentágono. Pero nadie le ha plantado cara. La Starliner de Boeing dejó a dos astronautas nueve meses atrapados en la Estación Espacial y hubo que traerlos de vuelta con SpaceX. El cohete de Blue Origin explotó. Amazon Leo no tiene nada parecido a los más de 10.000 satélites de Starlink.

Davenport ha tratado a Musk de cerca. En junio de 2017, en la sede de SpaceX en Hawthorne, California, se encontró con una persona atenta, generosa e incluso vulnerable que le confesó que cada vez que le explota un cohete se queda destrozado. ¿Qué se rompió después, cuando convirtió su cuenta de X en un torrente de agresividad desenfrenada? No lo sabe. A solas, las primeras veces que lo entrevistó, le pareció muy reflexivo, listo, pensativo. Si le desafían, si le presionan o si siente que la persona no ha hecho los deberes, puede ser combativo. Si se siente atacado, devuelve el golpe. Davenport sospecha que es consecuencia de una infancia muy dura en la que sufrió acoso y le pegaron. Le funcionó contra el complejo militar-industrial y tal vez por eso se ha vuelto más combativo con los años. Hasta cierto punto le ha funcionado a sus empresas. No sé si le ha funcionado necesariamente a su imagen pública.

Antes de aceptar dirigir Blue Origin, Dave Limp le hizo a Bezos una sola pregunta: ¿Esto es para ti un pasatiempo o una empresa? Le molestó un poco, le confesó Bezos al autor. Davenport tiene su respuesta: durante mucho tiempo Blue Origin fue un pasatiempo para Jeff. Cuando aún dirigía Amazon, trabajaba en Blue Origin un día a la semana, los miércoles, y algún que otro sábado, y SpaceX les estaba dando una buena paliza. Veinte meses después de las tortitas, el New Glenn sigue en tierra desde que estalló en su plataforma de Cabo Cañaveral el 28 de mayo, durante una prueba de motores. Blue Origin jura y perjura que volará antes de fin de año. Mientras tanto, SpaceX opera más de 10.000 satélites y hasta ahora, toquemos madera, no ha habido colisiones, porque se apartan solos de la basura espacial, de otros satélites y hasta de satélites chinos que, según se ha publicado, tienden a acosarlos.

El verdadero superpoder de Elon es sacarle dinero al gobierno
— Jeff Bezos, según cuenta Davenport que le dijo a sus ejecutivos en 2016
SpaceX no existe sin la NASA y el Pentágono
— Christian Davenport, periodista
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