En el transcurso de apenas setenta y dos horas, Noruega despidió a dos figuras que encarnaban una era de su historia dinástica: primero al rey Harald V, y luego a su hermana, la princesa Astrid, quien falleció el 11 de septiembre a los 94 años. Su muerte, tan próxima a la de su hermano, no parece un accidente del calendario sino una metáfora de cómo una generación entera se retira casi al unísono. Astrid fue discreta donde su hermano fue visible, independiente donde la tradición exigía conformidad, y su ausencia deja a la familia real noruega —y al país— procesando el peso de dos pérdidas fund
Muere la princesa Astrid de Noruega a los 94 años, dos días después del funeral de su hermano Harald
Fallecimiento de la princesa Astrid a los 94 años, dejando cinco hijos en duelo tras la reciente pérdida de su tío, el rey Harald V.