En una esquina ordinaria de Floridablanca, un hombre que revisaba su teléfono fue arrancado de la vida sin advertencia ni palabras, víctima de una violencia que no distingue entre el movimiento y la quietud. Andrés David Polo Rolón murió el 21 de septiembre en Alto Viento 2, ejecutado por dos sicarios en motocicleta que dispararon cuatro veces y desaparecieron como si el acto no tuviera peso. Las cámaras registraron todo, pero la pregunta que más pesa —el porqué— permanece sin respuesta, suspendida en el aire como lo están tantas muertes en esta región.
Motociclista asesinado en Floridablanca mientras revisaba su celular
Andrés David Polo Rolón fue asesinado por sicarios en un ataque ejecutado sin previo aviso mientras permanecía en su motocicleta.