En Cabrera d'Anoia, un hombre llevaba dos años muerto en su propio hogar cuando los Mossos d'Esquadra descubrieron su cuerpo. Su esposa e hija habían permanecido en la vivienda todo ese tiempo, sin salir desde el inicio de la pandemia, en un aislamiento tan absoluto que ningún servicio social ni vecino lo advirtió. Este hallazgo no es solo una tragedia familiar: es el reflejo de cómo las grietas en los sistemas de protección pueden tragarse a personas enteras, silenciosamente, durante años.
Mossos descubren cadáver de un hombre fallecido hace dos años en su casa de Barcelona
Un hombre falleció hace dos años y su cuerpo permaneció en el domicilio familiar, donde su esposa e hija convivían con los restos en condiciones de aislamiento extremo.