Entre diciembre y junio se registraron 14 mil incidencias de extranjeros expulsados, extraditados, deportados o no admitidos por antecedentes penales. Argentina implementa blindaje en cárceles contra celulares ilícitos y coordina con provincias para evitar desplazamiento del crimen organizado.
Monteoliva: 14 mil extranjeros expulsados o no admitidos en seis meses
La seguridad nacional es para todos los argentinos, sin distinción de colores políticos
¿Por qué la distinción entre Seguridad Nacional y Seguridad de la Nación importa tanto en la práctica?
Porque define dónde termina tu responsabilidad y dónde comienza la de otros. Si yo persigo un robo de celular en Córdoba, eso es provincial. Pero si ese robo es parte de una red de crimen organizado que financia narcotráfico, eso ya es mío. La línea no siempre es clara, pero importa.
Con catorce mil expulsiones en seis meses, ¿se siente que la frontera está más segura o simplemente que están siendo más estrictos?
Son dos cosas. Sí somos más estrictos con criterios claros: antecedentes, órdenes internacionales. Pero eso no significa que la frontera esté segura. Significa que estamos filtrando mejor quién entra. La seguridad real es lo que pasa después, adentro.
La detención del jefe de Antinarcóticos en Córdoba—¿eso no socava toda la estructura que están construyendo?
Duele, sí. Pero también muestra que el sistema funciona. Detectamos, actuamos, reemplazamos. Si lo ocultáramos, eso sería el verdadero colapso. La confianza se reconstruye siendo transparente.
¿Realmente creen que pueden evitar que el narcotráfico se desplace de Rosario a Córdoba?
No es que lo evitemos completamente. Es que lo ralentizamos, lo hacemos más costoso, lo obligamos a buscar otras rutas. El blindaje en Frontera-San Francisco no es una pared; es presión constante.
¿Qué significa que Argentina sea el último puerto de origen de cocaína en Sudamérica?
Significa que otros países están ganando ese mercado. Colombia, Perú, Bolivia producen récord. Nosotros incautamos más que nunca, pero las rutas se fueron. Es una victoria parcial: menos droga saliendo de acá, pero más droga entrando desde afuera.
El Pulso
- 14 mil extranjeros expulsados, extraditados, deportados o no admitidos entre diciembre y junio
- Visita papal a finales de agosto: domingo a miércoles, con misas en Buenos Aires y Córdoba
- 4 mil celulares incautados destruidos en cárceles federales
- Argentina ocupa el último lugar en Sudamérica como puerto de origen de cocaína hacia el exterior
Entre diciembre y junio se registraron 14 mil incidencias de extranjeros expulsados, extraditados, deportados o no admitidos por antecedentes penales. Argentina implementa blindaje en cárceles contra celulares ilícitos y coordina con provincias para evitar desplazamiento del crimen organizado.
La ministra de Seguridad Nacional informó que en seis meses se expulsaron o rechazaron 14 mil extranjeros con antecedentes penales. También detalló operativos de seguridad para la visita papal y estrategias contra el narcotráfico.
En seis meses, entre diciembre y junio, Argentina expulsó del país o rechazó en frontera a catorce mil extranjeros. La cifra incluye personas extraditadas, deportadas, echadas tras cumplir condenas y aquellas a las que simplemente se les negó la entrada. Así lo informó la ministra de Seguridad Nacional en una entrevista con Cadena 3, precisando que cada uno de estos casos respondía a un criterio claro: antecedentes penales, órdenes de captura internacional o alertas rojas de Interpol.
La ministra hizo una distinción importante sobre su cargo. Seguridad Nacional no es lo mismo que Seguridad de la Nación. La primera se enfoca en delitos que amenazan la institucionalidad del Estado y el orden federal del país—narcotráfico, crimen organizado, delitos que trascienden fronteras provinciales. La segunda, la seguridad ciudadana, es responsabilidad primaria de las provincias: robos, hurtos, delitos de cercanía. Su rol es articular entre las veinticuatro jurisdicciones del país, coordinando sin distinción de colores políticos porque, como señaló, la seguridad nacional es para todos los argentinos.
En las próximas semanas, esa coordinación será puesta a prueba. El Papa León XIV visitará Argentina a finales de agosto, llegando un domingo y partiendo un miércoles. El operativo de seguridad será de escala nacional. Ya recibieron a la primera avanzada de seguridad del Vaticano hace un mes y relevaron cinco lugares en Córdoba: el área de Fadea, Fecor, la Catedral, el Arzobispado y el Estadio Kempes. A finales de agosto llegará una segunda delegación italiana para definir la agenda detallada. Se espera que el Papa visite la Basílica de Luján, se reúna con el Presidente y celebre misas masivas en Buenos Aires y Córdoba. El desplazamiento entre ciudades será en avión; dentro de ellas, se evaluarán helicópteros para tramos cortos o recorridos terrestres según la agenda final. Aunque estimar cifras de concurrencia es prematuro, se planifica como un evento masivo con coordinación de vías de ingreso, egreso y áreas sanitarias, con despliegue que abarcará todo el país dado que personas llegarán desde provincias vecinas y países limítrofes.
Mientras se prepara ese operativo, la ministra enfrenta desafíos inmediatos en la lucha contra el narcotráfico. Recientemente en Córdoba fue detenido el jefe de la División Antinarcóticos de la Policía Federal. Describió el hecho como un golpe institucional, pero aclaró que la justicia debe tener la última palabra. Tomaron medidas inmediatas: pusieron a los involucrados a disposición judicial y designaron un comisario, un subcomisario y un principal que se incorporarían ese fin de semana para reemplazar a los efectivos relevados, evitando que el área quedara desbalanceada.
En Rosario, los operativos contra bandas narco han dado resultados visibles. Pero existe el riesgo de que el delito se desplace hacia otras provincias como Córdoba. La ministra afirmó que ese temor no se concretó porque realizaron un blindaje en el eje Frontera-San Francisco. La clave, explicó, es trabajar en simultáneo desde tres frentes: seguridad, justicia y servicio penitenciario. Terminaron con la gestión del delito desde el interior de las cárceles, garantizando que los líderes criminales no tengan comunicación fuera de lo estrictamente legal.
Las cárceles provinciales enfrentan otro problema: celulares ilícitos que permiten a detenidos coordinar actividades criminales desde adentro. Muchas provincias arrastran este problema desde autorizaciones dadas durante la pandemia. Como nación, están ayudando mediante resoluciones conjuntas con ENACOM para blindar las comunicaciones en cárceles, trabajo que ya gestionan con Mendoza. Han destruido cuatro mil celulares incautados y refuerzan las requisas internas.
Sobre el contexto regional del narcotráfico, la ministra fue clara: Sudamérica es hoy el epicentro mundial de la cocaína, con niveles de producción récord en Colombia, Perú y Bolivia. Aunque Argentina registra incautaciones récord, las rutas han mutado. Según la Organización Mundial de Aduanas, Argentina ocupa hoy el último lugar en Sudamérica como puerto de origen de cargamentos hacia el exterior. Eso indica una redefinición de las dinámicas del narcotráfico hacia otros puertos de la región, una reconfiguración que requiere vigilancia constante.
Citas Notables
Cada hecho que involucra a un efectivo es un golpe institucional que nos duele, pero la justicia debe tener la última palabra— Ministra de Seguridad Nacional, sobre la detención de efectivos en Córdoba
Si un extranjero tiene antecedentes penales, pedido de captura o alerta roja de Interpol, no entra al país o es expulsado tras cumplir su condena— Ministra de Seguridad Nacional, sobre criterios de expulsión