Monedas emergentes se fortalecen por debilidad del dólar y mayor apetito por riesgo

Los mercados disfrutan de que la Fed mantenga tasas sin cambios un poco más
Chris Turner de ING resume el sentimiento alcista que impulsa a inversionistas hacia activos de riesgo en economías emergentes.
Mark

¿Por qué un dólar más débil beneficia a las monedas emergentes?

Mimi

Cuando el dólar se debilita, los inversionistas buscan rendimientos en otros lugares. Las economías emergentes ofrecen tasas de interés más altas y activos más especulativos. Un dólar débil hace que esos rendimientos sean más atractivos en términos relativos.

Mark

¿Qué es el carry trade y por qué es importante aquí?

Mimi

Es simple: tomas dinero prestado donde es barato —en dólares, con tasas bajas— y lo inviertes donde es caro, como en Brasil, donde las tasas son mucho más altas. Ganas la diferencia. Funciona mientras el apetito por riesgo sea fuerte. Si el mercado se asusta, todo se desmorona.

Mark

¿Por qué cayó tanto la probabilidad de un aumento de tasas de la Fed?

Mimi

Los datos económicos estadounidenses probablemente mostraron debilidad. Cuando la economía se ralentiza, los bancos centrales no suben tasas. Los operadores leyeron esos datos y dijeron: no hay aumento en septiembre. Eso cambió todo.

Mark

¿Qué significa que Taiwán recibiera US$677,9 millones en una semana?

Mimi

Significa que los inversionistas globales creen que Taiwán es el lugar donde quieren estar. Probablemente por tecnología, por el cambio en las perspectivas de tasas, por todo junto. Es dinero real entrando en fondos que invierten allí.

Mark

¿Y el petróleo a US$91? ¿Es alto o bajo?

Mimi

Es alto en el contexto actual. Debería ser más bajo si el conflicto en Medio Oriente estuviera resolviendo. Pero Trump amenaza con bombardear Omán, y el secretario de Energía dice que no hay prisa por negociar con Irán. Eso mantiene el petróleo presionado hacia arriba.

Mark

¿Qué pasa si el mercado se asusta de repente?

Mimi

Todo se invierte. El carry trade colapsa. El dinero sale de mercados emergentes. El dólar se fortalece. El petróleo cae. Es por eso que estos movimientos son frágiles. Dependen de que el optimismo se mantenga.

  • Índice MSCI de monedas emergentes subió 0,2% el lunes
  • Probabilidad de aumento de tasas de la Fed en septiembre cayó a 33%, desde 75% a finales de julio
  • Real brasileño y ringgit malasio lideran ganancias; Taiwán atrajo US$677,9 millones en una semana
  • Crudo Brent alcanzó US$91 por barril tras ganar 6% la semana anterior

La probabilidad de un aumento de tasas de la Fed en septiembre cayó a 33%, desde 75% a finales de julio, debilitando el dólar y favoreciendo activos de riesgo. El real brasileño y el ringgit malasio lideran ganancias; inversores aportan capital a ETFs de mercados emergentes por quinta semana consecutiva.

El índice de monedas emergentes de MSCI subió 0,2% mientras el dólar se debilitó por tercer día consecutivo, impulsado por menores expectativas de alza de tasas de la Fed en septiembre y mayor apetito por riesgo global.

El lunes, los mercados de divisas en economías en desarrollo registraron ganancias modestas pero significativas. El índice de monedas emergentes de MSCI avanzó 0,2%, mientras el dólar estadounidense caía por tercera jornada consecutiva. Detrás de este movimiento había una razón clara: los operadores estaban revaluando las probabilidades de que la Reserva Federal subiera las tasas de interés en septiembre. A finales de julio, el mercado daba por casi seguro un aumento de tasas —75% de probabilidad—. Para esta semana, esa expectativa se había desplomado a apenas 33%. Un dólar más débil es, paradójicamente, buena noticia para las monedas de países en desarrollo, porque atrae a inversionistas dispuestos a asumir más riesgo.

El ringgit malasio y el dólar taiwanés encabezaban las ganancias del día. Pero la historia más notable pertenecía al real brasileño. La moneda se recuperaba de caídas de la semana anterior, impulsada por dos fuerzas simultáneas. Una era el cambio en las expectativas globales sobre tasas de interés. La otra era política doméstica: una nueva encuesta mostraba que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantenía una ventaja estrecha sobre el senador Flávio Bolsonaro de cara a las elecciones de octubre. El real es particularmente atractivo para lo que los operadores llaman carry trade —tomar dinero prestado en monedas con tasas bajas y colocarlo en activos brasileños que ofrecen rendimientos mucho más altos—. Cuando el apetito por riesgo crece, el real se fortalece.

Chris Turner, director global de mercados de ING Groep, resumió el sentimiento del día con una observación que capturaba el optimismo subyacente. Los mercados de riesgo estaban disfrutando de la perspectiva de que la Reserva Federal mantuviera las tasas sin cambios por más tiempo. Los inversionistas, agregó, parecían contentos de seguir apostando por operaciones de carry trade a largo plazo y por historias de inversión en materias primas. No todos los mercados emergentes se movieron en la misma dirección. La rupia india tuvo un desempeño inferior al esperado. Los operadores reportaban que el banco central indio había intervenido en el mercado, vendiendo dólares para respaldar su propia moneda.

Más allá de las divisas, los mercados de acciones en economías emergentes también ganaban terreno. El índice MSCI de acciones de mercados emergentes avanzó 0,7%, extendiendo una racha alcista de cuatro días. El impulso provenía principalmente de la demanda de acciones tecnológicas. Hong Kong y Taiwán lideraban los movimientos, mientras que Corea del Sur permanecía cerrada por feriado. Los inversionistas estaban canalizando capital hacia fondos diversificados como IEMG y EEM. Durante cinco semanas consecutivas, los fondos que invierten en acciones y bonos de mercados emergentes habían registrado entradas de capital. Taiwán fue el destino más popular la semana anterior, atrayendo US$677,9 millones, con el Franklin FTSE Taiwan de Franklin Templeton a la cabeza.

Pero el optimismo tenía límites, y esos límites estaban en Medio Oriente. El precio del petróleo subió durante la sesión, alcanzando los US$91 por barril de crudo Brent después de haber ganado 6% la semana anterior. La razón era que los indicios de que el conflicto regional estaba lejos de resolverse atenuaban cualquier esperanza de que los envíos a través del estrecho de Ormuz se recuperaran pronto hasta los niveles previos a la guerra. Las tensiones se mantuvieron elevadas después de que el presidente Donald Trump amenazara públicamente con bombardear Omán si el país interfería con el bloqueo estadounidense a los buques iraníes, según reportó Fox News. El secretario de Energía, Chris Wright, declaró en una entrevista que Estados Unidos estaba adoptando una estrategia a largo plazo con Irán, una formulación que sugería que Washington no tenía planes inmediatos para reducir la tensión. Para los mercados, eso significaba que el petróleo probablemente seguiría siendo un activo volátil y potencialmente alcista en los meses por venir.

Los mercados de riesgo global están disfrutando de que la Reserva Federal pueda mantener las tasas sin cambios durante más tiempo, y los inversores parecen contentos de seguir apostando por operaciones de carry trade a largo plazo
— Chris Turner, director global de mercados de ING Groep
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