Mohamed VI nombra a Fátima-Zahra Mansouri primera ministra de Marruecos

Romper un bloqueo psicológico colectivo en sociedades que resisten ver mujeres en el poder
Una activista del PAM explica por qué el nombramiento de Mansouri importa más allá del simbolismo.
Mark

¿Por qué el rey eligió a Mansouri sobre Lekjaa si el presidente de la Federación de Fútbol era el favorito?

Mimi

La decisión refleja que el monarca valoró una trayectoria política consolidada. Mansouri ha sido alcaldesa, dirigió el PAM y fue ministra. Lekjaa, aunque ocupaba una secretaría de Estado desde 2021, se sumó al PAM poco antes de las elecciones.

Luke

Pero eso es lo que los observadores dicen. ¿Tenemos una declaración directa del rey explicando su razonamiento? Porque "trayectoria consolidada" puede significar muchas cosas.

Mark

¿Qué tan significativo es que sea la primera mujer primera ministra en la historia del país?

Mimi

Es un quiebre histórico desde la independencia. Mohamed VI ya ha nombrado mujeres en cargos antes —consejeras reales, la primera gobernadora— pero la jefatura del Gobierno es diferente. Es el cargo ejecutivo más alto.

Luke

Sí, pero hay que ser cuidadosos: el rey nombra, no elige democráticamente. Y la abstención fue del 62 por ciento en las elecciones. ¿Cuánto apoyo real tiene este gobierno entre los ciudadanos?

Mark

¿Qué esperan las feministas que suceda ahora?

Mimi

Ven esto como una puerta abierta para impulsar reformas estructurales: revisión del Código de la Familia, reforma del Código Penal, políticas de igualdad económica y social. Lablaili habla de romper un bloqueo psicológico colectivo.

Luke

Eso es aspiracional. Lo que sabemos es que Mansouri tiene que formar gobierno en los próximos días. ¿Hay algún compromiso público del PAM o del palacio sobre esas reformas?

Mark

¿Cómo reaccionó Lekjaa al no ser elegido?

Mimi

La fuente no reporta ninguna reacción de Lekjaa. Solo sabemos que fue desplazado.

Luke

Exacto. No tenemos su versión. No sabemos si protestó, si aceptó con elegancia, nada. Es un vacío en la historia.

  • El rey Mohamed VI descartó al favorito —el poderoso presidente de la Federación Marroquí de Fútbol— y eligió a una mujer con décadas de experiencia real en el poder, sacudiendo las expectativas del establishment político.
  • El PAM ganó las elecciones legislativas con 97 escaños, pero en un país donde el 62% de los ciudadanos no fue a votar, la legitimidad del nuevo gobierno deberá construirse más allá de las urnas.
  • Organizaciones feministas advierten que el nombramiento es una apertura, no una llegada: reformas pendientes como el Código de la Familia y el Código Penal siguen siendo muros estructurales contra la igualdad real.
  • Investigadoras en género celebran el avance pero señalan que la sociedad marroquí continúa midiendo la capacidad política por el género, evidenciando que el cambio cultural va más lento que el institucional.

En un gesto que reescribe la historia política de Marruecos, el rey Mohamed VI designó el martes a Fátima Ezzarah El Mansouri como jefa de Gobierno, convirtiéndola en la primera mujer en ocupar ese cargo desde la independencia del país. La elección, que sorprendió a quienes daban por seguro a otro candidato, no responde a un cálculo de imagen sino a una trayectoria política forjada durante décadas en alcaldías, ministerios y la dirección de un partido. Este nombramiento se inscribe en la pregunta más antigua de las sociedades en transformación: ¿cuándo el símbolo se convierte en estructura?

El martes, el rey Mohamed VI sorprendió al mundo político marroquí al designar a Fátima Ezzarah El Mansouri como jefa de Gobierno, dejando de lado a Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol y candidato que muchos consideraban inevitable tras la victoria electoral del Partido Autenticidad y Modernidad. Con este nombramiento, Mansouri se convierte en la primera mujer en encabezar un gobierno en Marruecos desde su independencia.

Mansouri llega al cargo con un perfil construido con paciencia y solidez: licenciada en Derecho, ex alcaldesa de Marrakech, ex directora del PAM y ministra de Vivienda en el gobierno saliente. El monarca la recibió en el Palacio de Rabat para encargarle formalmente la formación de la administración que gobernará el país entre 2026 y 2031. Analistas consultados por EFE descartaron que se trate de una operación de imagen: su designación refleja, según ellos, una trayectoria política genuina. Mohamed VI, por su parte, ha seguido desde el inicio de su reinado un patrón consistente de colocar mujeres en posiciones históricamente masculinas.

Las elecciones que abrieron el camino a este nombramiento estuvieron marcadas por una abstención del 62 por ciento. El PAM se impuso con 97 escaños, seguido por el RNI con 66 e Istiqlal con 65.

Para las organizaciones feministas marroquíes, el nombramiento representa una oportunidad concreta, no solo un símbolo. Rima Lablaili, del PAM, sostiene que una mujer al frente del Gobierno puede romper el bloqueo psicológico colectivo que impide a muchas sociedades aceptar a mujeres en el poder, aunque advierte que quedan reformas estructurales urgentes, como la revisión del Código de la Familia y del Código Penal. La investigadora Hanane Sarghini comparte el orgullo por el avance, pero recuerda que la mentalidad patriarcal sigue determinando cómo se mide la capacidad política en Marruecos. El símbolo está puesto; la estructura, aún por construir.

El rey Mohamed VI sorprendió a observadores políticos el martes al designar a Fátima Ezzarah El Mansouri como jefa de Gobierno de Marruecos, rechazando al candidato que muchos daban por seguro. Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, era el favorito para encabezar la próxima administración tras la victoria electoral del Partido Autenticidad y Modernidad hace apenas seis días. Pero el monarca eligió otro camino, uno que marca un quiebre histórico en el país: Mansouri se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra desde la independencia de Marruecos.

Mansouri, de 50 años, llega a este puesto con un expediente político sólido. Licenciada en Derecho, ha transitado cargos de responsabilidad durante años: fue alcaldesa de Marrakech, dirigió el PAM —formación liberal que ganó las elecciones legislativas con 97 de los 395 escaños disponibles— y más recientemente se desempeñó como ministra de Vivienda y Urbanismo en el gobierno saliente encabezado por el magnate conservador Aziz Ajanuch. El monarca la recibió en el Palacio de Rabat el martes para comunicarle formalmente su nombramiento como jefa de Gobierno encargada de formar la nueva administración para la legislatura 2026-2031.

Observadores consultados por la agencia EFE rechazaron la idea de que este nombramiento responda a una estrategia de imagen internacional. Según estos analistas, el perfil de Mansouri refleja simplemente a una política con trayectoria consolidada y responsabilidad demostrada. Su designación desplaza a Lekjaa, quien desde 2021 ocupaba una secretaría de Estado y se había sumado a las filas del PAM poco antes de los comicios. La decisión del rey se inscribe en una pauta más amplia: desde el inicio de su reinado, Mohamed VI ha colocado a mujeres en posiciones históricamente reservadas para hombres, como la consejera real Zoulija Nasri o Zineb Adaoui, la primera wali —gobernadora— del país.

Las elecciones que precedieron este nombramiento transcurrieron hace apenas seis días en un contexto de desmovilización ciudadana. La abstención alcanzó el 62 por ciento. El PAM se impuso con sus 97 escaños, seguido por el RNI —Agrupación Nacional de Independientes— con 66, e Istiqlal, la formación nacionalista, muy cerca con 65 escaños.

Organizaciones feministas marroquíes ven en este nombramiento una oportunidad para avanzar en políticas de igualdad real. Rima Lablaili, del PAM, sostiene que tener a una mujer en la jefatura del Gobierno puede romper un bloqueo psicológico colectivo que caracteriza a sociedades que aún resisten ver mujeres en puestos de decisión. Lablaili subraya que las mujeres deben superar el miedo impuesto por la cultura y la sociedad, y que Marruecos enfrenta desafíos profundos para lograr igualdad real no solo en política sino también en economía y sociedad. Para garantizar avances concretos, advierte que quedan reformas estructurales de gran envergadura pendientes, como la revisión del Código de la Familia y la reforma del Código Penal.

La investigadora universitaria en género Hanane Sarghini califica el nombramiento de Mansouri como motivo de orgullo y un avance hacia la igualdad real y efectiva. Sin embargo, denuncia que la sociedad marroquí sigue midiendo la capacidad política en función del género, lo que atribuye a una mentalidad patriarcal profundamente arraigada. Su observación subraya que, más allá del simbolismo del nombramiento, persisten estructuras culturales que obstaculizan la verdadera paridad en espacios de poder.

Puede romper un bloqueo psicológico colectivo, propio de sociedades que aún resisten ver a las mujeres en puestos de decisión
— Rima Lablaili, activista del PAM
Motivo de orgullo que significa un avance hacia la igualdad real y efectiva, aunque la sociedad sigue midiendo la capacidad política en función del género
— Hanane Sarghini, investigadora en género
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