En Nueva Delhi, dos líderes que representan civilizaciones antiguas y potencias emergentes se encontraron para hablar de paz y de un orden mundial en transformación. Modi y Putin, unidos por una asociación estratégica de larga data, intercambiaron visiones sobre el mar Negro, Asia Occidental y el peso creciente de los BRICS en la economía global. El encuentro fue, en su fondo, una reflexión sobre qué caminos elige la humanidad cuando los viejos equilibrios se quiebran: el del diálogo o el de la confrontación.