Durante siglos, la medicina ha buscado la manera de convertir el propio cuerpo en su mejor defensor. Esta semana, Merck y Moderna presentaron evidencia de que ese sueño ha dado un paso decisivo hacia la realidad: una vacuna personalizada de ARNm logró reducir a la mitad el riesgo de recurrencia del melanoma en más de mil pacientes, entrenando al sistema inmunológico para reconocer y atacar las mutaciones únicas de cada tumor. Lo que antes era teoría científica se convierte ahora en práctica clínica, y con ello se abre la posibilidad de que múltiples tipos de cáncer enfrenten un adversario que