En el deporte, como en la vida, ni la grandeza ni el dolor eximen a nadie de las consecuencias de sus actos. Lionel Messi, en medio de una jornada cargada de emoción personal —su primer gol desde la muerte de su padre— protagonizó un altercado con Quinn Sullivan del Philadelphia Union en el minuto 101 de un partido que terminó en empate. La MLS, fiel a sus protocolos de conducta, respondió con una multa, recordando que las normas de la liga aplican por igual a todos, sin importar la magnitud de quien las infringe.