Ante la escasez estructural de combustible que paraliza la movilidad en Cuba, el Ministerio del Transporte ha optado por abrir caminos donde antes había muros burocráticos: ahora los propietarios de vehículos eléctricos pueden obtener licencias de operación sin matrícula previa, y los conductores con menos experiencia acceden a autorizaciones excepcionales. En pocos meses, casi dos mil personas han sido habilitadas para cubrir rutas que permanecían sin servicio. La isla no resuelve así su crisis energética, pero sí reescribe, con pragmatismo, las reglas de quién puede moverse y cómo.
Mitrans recuerda flexibilización de licencias para vehículos eléctricos en Cuba
La carencia de combustible impone nuevos retos al sistema
¿Por qué el ministerio decide ahora flexibilizar estos requisitos? ¿Qué cambió?
La escasez de combustible es el motor real. Cuando no hay gasolina ni diésel, tienes que buscar alternativas. Los vehículos eléctricos y los de tracción animal se convirtieron en soluciones prácticas, no ideológicas.
Pero espera. El ministerio dice que se han autorizado mil 912 personas, pero ¿cuántas de esas licencias se están usando realmente? ¿Cuántos de esos vehículos están en la calle cada día?
Es una pregunta justa. El ministerio reporta que se cubrieron rutas desprotegidas y se abrieron nuevas, pero no da números de viajes diarios ni de pasajeros transportados.
¿Y qué pasa con los que operan bajo arrendamiento? ¿Cómo se verifica que el dueño realmente autorizó al conductor?
La instrucción dice que basta con la autorización del dueño, pero el ministerio no especifica cómo se documenta eso ni quién lo fiscaliza.
Eso es un vacío importante. Sin mecanismos de verificación claros, la medida es más permisiva de lo que parece.
¿Entonces esto es principalmente una respuesta a la crisis de combustible, o hay algo más?
Es principalmente eso. Pero también conecta sectores: el privado que opera los vehículos y el estatal que necesita movilidad. Es pragmatismo.
Pragmatismo, sí, pero también una admisión de que el sistema de transporte público no puede funcionar como antes. Eso es lo que subyace aquí.
¿Y los triciclos eléctricos? ¿Por qué se tratan diferente?
Porque son más simples de operar y menos regulados históricamente. Requieren menos experiencia, menos infraestructura. Son la solución más accesible.
O Pulso
- La escasez crónica de combustible ha dejado rutas de pasajeros sin cobertura en provincias enteras, convirtiendo la movilidad cotidiana en un desafío existencial para millones de cubanos.
- Dos instrucciones ministeriales —emitidas en febrero y junio— rompen con décadas de rigidez burocrática al permitir licencias sin matrícula registrada y autorizaciones para conductores con menos de tres años de experiencia.
- Desde su entrada en vigor, 1.912 personas han sido habilitadas para operar vehículos eléctricos, sumando 1.280 nuevos medios de transporte al sistema y conectando sectores estatal y privado.
- La Habana, Matanzas y Cienfuegos concentran los mayores beneficios, con nuevas rutas abiertas y servicios de carga en pequeños volúmenes que antes no existían.
- El ministerio encuadra estas medidas no como soluciones de emergencia sino como parte de una reorientación duradera de la movilidad cubana frente a restricciones energéticas que no tienen fecha de caducidad.
Ante la escasez estructural de combustible que paraliza la movilidad en Cuba, el Ministerio del Transporte ha optado por abrir caminos donde antes había muros burocráticos: ahora los propietarios de vehículos eléctricos pueden obtener licencias de operación sin matrícula previa, y los conductores con menos experiencia acceden a autorizaciones excepcionales. En pocos meses, casi dos mil personas han sido habilitadas para cubrir rutas que permanecían sin servicio. La isla no resuelve así su crisis energética, pero sí reescribe, con pragmatismo, las reglas de quién puede moverse y cómo.
El Ministerio del Transporte de Cuba ha modificado de forma sustancial las reglas para operar vehículos eléctricos en el país mediante dos instrucciones clave. La primera, de febrero, permite obtener una Licencia de Operación de Transporte sin necesidad de matrícula registrada, bastando con acreditar la propiedad legal del vehículo o contar con la autorización del dueño en caso de arrendamiento. La segunda, aprobada en junio, va más lejos: habilita a conductores con menos de tres años de experiencia mediante una Autorización Excepcional, eliminando un requisito que la Ley 109 consideraba infranqueable. Para los triciclos eléctricos, los criterios se simplifican aún más.
Los resultados son concretos y rápidos. Al cierre de julio, 1.912 personas habían sido autorizadas para operar, lo que representa 1.280 nuevos medios de transporte incorporados al sistema. Rutas que permanecían sin servicio han sido cubiertas, se han abierto nuevas líneas y en algunos territorios estos vehículos también mueven mercancías en pequeños volúmenes, tendiendo puentes entre el sector estatal y el privado. Las provincias de La Habana, Matanzas y Cienfuegos concentran los mayores avances.
Detrás de estas decisiones está la escasez estructural que define el momento cubano: falta de combustible, piezas de repuesto, neumáticos y baterías. El ministerio no presenta estas flexibilizaciones como parches temporales, sino como parte de una reorientación más profunda de cómo el país concibe la movilidad urbana y rural en un contexto de restricciones energéticas que parecen haber llegado para quedarse. Cuba cuenta hoy con más de 10.000 trabajadores por cuenta propia que operan vehículos eléctricos o de tracción animal, incluyendo servicios de transporte para pacientes del sistema de salud.
El Ministerio del Transporte de Cuba ha puesto el acento en dos instrucciones que modifican sustancialmente los requisitos para operar vehículos eléctricos en el país. La primera, emitida el 18 de febrero, abre la puerta a que propietarios de automóviles eléctricos sin matrícula registrada puedan obtener una Licencia de Operación de Transporte (LOT), siempre que demuestren la propiedad legal del vehículo. Para quienes operan bajo arrendamiento, basta con contar con la autorización del dueño. La medida representa un cambio significativo en la burocracia que históricamente ha regulado el transporte en la isla.
Una segunda instrucción, aprobada el 30 de junio, va más allá. Permite que conductores con menos de tres años de experiencia reciban una Autorización Excepcional de Operación de Transporte, eliminando un obstáculo que antes era infranqueable según la Ley 109. Para los triciclos eléctricos, los requisitos se simplifican aún más: solo se exige la categoría de Licencia de Conducción "A" o "A-1", dependiendo del tipo de vehículo.
Desde que estas flexibilizaciones entraron en vigor, el ministerio reporta resultados concretos. Se han cubierto rutas de pasajeros que permanecían sin servicio y se han abierto nuevas líneas. En algunos territorios, estos vehículos eléctricos también transportan mercancías en pequeños volúmenes, creando conexiones entre el sector estatal y el privado. La Habana, Matanzas y Cienfuegos han sido las provincias más beneficiadas por estas medidas.
Los números dan cuenta del alcance de la política. Al cierre de julio, se habían autorizado mil 912 personas para operar vehículos eléctricos, lo que significa un incremento de mil 280 medios de transporte tras la aplicación de ambas instrucciones. En el contexto más amplio, Cuba cuenta actualmente con 10 mil 466 trabajadores por cuenta propia que operan vehículos eléctricos o de tracción animal, contribuyendo a la movilidad tanto de pasajeros como de cargas, incluyendo servicios de transporte para pacientes del sistema de salud.
El trasfondo de estas decisiones es la escasez estructural que enfrenta el país. La carencia de combustible y de insumos críticos como piezas de repuesto, neumáticos y baterías ha obligado al sistema de transporte a buscar alternativas viables. El ministerio subraya que esta búsqueda de soluciones constituye un propósito permanente, lo que sugiere que las flexibilizaciones no son medidas temporales sino parte de una reorientación más profunda de cómo Cuba piensa la movilidad urbana y rural en un contexto de restricciones energéticas prolongadas.
Citações Notáveis
Se cubrieron rutas de pasajeros que estaban desprotegidas y se abrieron nuevas— Ministerio del Transporte de Cuba
La carencia de combustible y de insumos como piezas, neumáticos y baterías impone nuevos retos al sistema de transporte— Ministerio del Transporte de Cuba