En los laboratorios del MIT, investigadores han encontrado en la enzima caspasa-1 un posible punto de intervención antes de que el cáncer de pulmón logre establecerse. Bloqueando esta enzima con un fármaco ya probado en humanos, y combinándolo con un anticuerpo antiinflamatorio, lograron prevenir por completo el desarrollo de tumores en casi una quinta parte de los ratones de alto riesgo. El hallazgo reaviva una vieja aspiración médica: interceptar la enfermedad antes de que la enfermedad nos intercepte a nosotros.