En los laboratorios del MIT, un equipo de investigadores ha logrado lo que la ingeniería clásica consideraba una contradicción: crear estructuras que se transforman físicamente sin interrumpir el flujo de electricidad que las atraviesa. Los bifur-circuits, fabricados con impresión multimaterial y fundados en el principio matemático de la bifurcación mecánica, representan un momento en que la materia aprende a comunicarse a través de su propia geometría. Es un paso hacia objetos que no solo cambian de forma, sino que comprenden la forma que han adoptado.