En la mañana de un jueves de septiembre, misiles y drones rusos volvieron a caer sobre Kiev, hiriendo a al menos dieciocho personas y dejando barrios enteros marcados por el estruendo y los escombros. La capital ucraniana, símbolo de resistencia y vida cotidiana a la vez, fue recordada una vez más de que la guerra no distingue entre lo militar y lo doméstico. Este ataque no es un episodio aislado, sino un eslabón más en una cadena de violencia que se intensifica mes a mes, mientras el mundo debate sanciones y negociaciones que aún no logran silenciar las explosiones.
Misiles y drones rusos dejan 18 heridos en Kiev
Al menos 18 personas resultaron heridas en los ataques con misiles y drones contra zonas residenciales de Kiev.