En el tejido cotidiano de la alimentación peruana, el Ministerio de Salud eleva al plátano no como panacea, sino como compañero confiable: accesible, versátil y portador de nutrientes esenciales como el potasio y la fibra. La nutricionista Norma Huaraka recuerda que ningún alimento, por valioso que sea, puede sostener solo la salud humana; la verdadera nutrición nace de la variedad y el equilibrio. Este llamado sencillo forma parte de un esfuerzo institucional más amplio por devolver a los peruanos la confianza en los alimentos de siempre.