En un momento en que el país enfrenta simultáneamente una emergencia sísmica y una herencia fiscal comprometida, el Ministerio de Hacienda colombiano anunció el 29 de agosto un recorte de 21,9 billones de pesos en el gasto público para 2026, equivalente al 1,1% del PIB. El ministro Miguel Gómez Martínez presentó la medida ante el gabinete como el primer paso honesto hacia la estabilidad: no nuevos impuestos, sino la disciplina de gastar menos de lo que no se tiene. Detrás del número yace una pregunta que las sociedades enfrentan en cada crisis: cómo sostener lo esencial —pensiones, salud, educ