En las vísperas de unas elecciones que podrían reconfigurar el orden político alemán, miles de ciudadanos tomaron las calles de Magdeburgo y otras ciudades para expresar su inquietud ante el ascenso sin precedentes de la Alternativa para Alemania. La AfD, partido de ultraderecha que propone la segregación de extranjeros y cuestiona la memoria del nazismo, se perfila como fuerza dominante en Sajonia-Anhalt, amenazando el cortafuegos institucional que durante décadas ha mantenido a la extrema derecha alejada del poder. Alemania se enfrenta así a una de sus encrucijadas democráticas más profundas