Javier Milei parte hacia Nueva York en un momento de fragilidad política y económica, buscando en el escenario internacional el oxígeno que los números domésticos le niegan. Las grietas dentro de su coalición, los datos adversos del Indec y el costo humano de un ajuste que no termina de rendir sus frutos configuran el telón de fondo de un viaje que, más que celebrar logros, intenta suspender por unos días la presión de la realidad. En la historia de los gobiernos que reforman con urgencia, este momento recuerda que la distancia entre el relato y los hechos rara vez se cierra con discursos ante
Milei minimiza tensiones internas como "matices de opinión" mientras viaja a la ONU
Trabajadores despedidos de la fábrica Fate reclaman indemnizaciones y enfrentan desalojo del predio; aumento de desempleo y mora crediticia afecta a familias argentinas.