En un mismo día, el presidente argentino Javier Milei atacó públicamente a la prensa con insultos en redes sociales y visitó el portaaviones nuclear USS Nimitz para participar en ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos. El episodio condensa una tensión más profunda: la de un gobierno que estrecha vínculos con Washington mientras endurece su relación con los medios locales. En el trasfondo, la libertad de prensa en Argentina retrocede en los rankings internacionales, y el debate sobre los límites del poder y la palabra pública se instala con urgencia en el Congreso.
Milei insulta a periodistas como "basuras inmundas" tras informe de Adorni
Basuras inmundas que llevan el rótulo de periodistas
¿Por qué Milei decidió insultar a los periodistas justo después del informe de Adorni? ¿Qué pasó en ese informe que lo molestó tanto?
El informe de Adorni fue interpelado por la oposición, especialmente sobre cuestiones de patrimonio y vuelos privados. Milei vio la cobertura mediática como injusta y coordinada contra su gobierno. Para él, los medios estaban enfocados en atacar a Adorni en lugar de reconocer la gestión.
Pero aquí hay que ser cuidadosos. Milei dice que hay una "coordinación" de los medios, pero eso es una acusación, no un hecho verificado. Lo que sí es verificable es que múltiples medios cubrieron el informe críticamente. ¿Eso es coordinación o simplemente periodismo independiente?
¿Qué tan grave es que el presidente cierre la sala de prensa y luego insulte a los periodistas? ¿Esto afecta la democracia?
Es un patrón preocupante. Primero cierra la sala, luego insulta. Algunos ven esto como un ataque a la libertad de expresión. Incluso diputados de su propio bloque, como Giudici, lo cuestionan.
Cierto, pero hay que distinguir: cerrar una sala de prensa es una decisión administrativa que el Gobierno puede tomar, aunque sea cuestionable. Los insultos son expresión del presidente. Ambos son problemáticos, pero de formas diferentes. El cierre es censura de facto; los insultos son retórica agresiva.
¿Qué significa que Milei esté visitando el portaaviones USS Nimitz mientras todo esto sucede?
Muestra su prioridad en ese momento: fortalecer la alianza con Estados Unidos. Es un gesto simbólico de alineamiento con Trump, mientras internamente hay tensión con los medios.
Eso es interpretación. Lo que sabemos es que visitó el portaaviones, presenció ejercicios militares, y el Gobierno lo presentó como un fortalecimiento de la cooperación. La pregunta es si eso distrae de los problemas internos o si simplemente es una agenda paralela.
¿Hay apoyo dentro del Gobierno para lo que Milei está haciendo con los medios?
Algunos diputados libertarios como Juliana Santillán se sumaron a los ataques, llamando a los periodistas "ensobrados y operadores". Pero otros, como Giudici, se oponen públicamente.
Eso es importante: hay fractura. No es un bloque monolítico. Giudici dice explícitamente que no concibe la democracia sin libertad de expresión. Eso sugiere que el tema genera tensión incluso dentro de La Libertad Avanza.
Il Polso
- Milei llamó 'basuras inmundas' a los periodistas en redes sociales, escalando una ofensiva verbal que ya venía gestándose desde su visita al Congreso el día anterior.
- El cierre de la Sala de Prensa de Casa Rosada, decretado el 23 de abril tras una denuncia contra un canal de noticias, encendió las alarmas sobre la libertad de expresión en el país.
- Desde dentro del propio oficialismo surgieron voces críticas: la diputada libertaria Silvana Giudici rechazó el cierre y la senadora Moisés impulsó una ley para garantizar espacios permanentes para el periodismo en los tres poderes del Estado.
- Mientras la tensión con los medios crecía, Milei presenció demostraciones de aviones F-18 a bordo del USS Nimitz, consolidando su alineamiento con la administración Trump ante los ojos del mundo.
- El Gobierno anunció la reapertura de la sala de prensa para el lunes, pero el daño simbólico ya está hecho: Reporteros Sin Fronteras registró un retroceso de Argentina en su ranking mundial de libertad de prensa.
En un mismo día, el presidente argentino Javier Milei atacó públicamente a la prensa con insultos en redes sociales y visitó el portaaviones nuclear USS Nimitz para participar en ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos. El episodio condensa una tensión más profunda: la de un gobierno que estrecha vínculos con Washington mientras endurece su relación con los medios locales. En el trasfondo, la libertad de prensa en Argentina retrocede en los rankings internacionales, y el debate sobre los límites del poder y la palabra pública se instala con urgencia en el Congreso.
El jueves, Javier Milei publicó en redes sociales un mensaje donde llamó a los periodistas "basuras inmundas que llevan el rótulo de periodistas", en respuesta a lo que consideró una cobertura injusta del informe de gestión de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados. El presidente incluyó un acrónimo burlesco y sostuvo que la falta de pauta estatal tenía a los medios "tan locos" que habían perdido toda perspectiva. El insulto no era el primero: ya el miércoles había lanzado agravios similares durante su visita al Congreso para respaldar a Adorni.
La diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade, en una reunión de la Comisión de Libertad de Expresión, calificó la situación de grave y llamó a Milei "un energúmeno en el sillón de Rivadavia". Lamentó que legisladores que alguna vez defendieron la libertad de prensa actuaran ahora como "teloneros" del Gobierno. Sin embargo, desde el propio oficialismo, la diputada libertaria Silvana Giudici se desmarcó públicamente, rechazando el cierre de la sala de periodistas y afirmando que no concebía la democracia sin medios plurales e independientes.
Ese mismo jueves, Milei visitó el portaaviones nuclear USS Nimitz para participar en ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos, organizados por el Comando Sur y la Embajada estadounidense. Presenció demostraciones de aviones F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk, en lo que el Ministerio de Defensa describió como un ejercicio de cooperación e interoperabilidad. La imagen reforzó el alineamiento cada vez más visible entre Milei y la administración de Donald Trump.
La tensión con los medios había alcanzado su punto más alto una semana antes, cuando el Gobierno cerró la Sala de Prensa de Casa Rosada tras una denuncia contra un programa de Todo Noticias. Ante las críticas, el Ejecutivo anunció su reapertura para el lunes siguiente, con la promesa de que Adorni retomaría las conferencias de prensa. El contexto internacional agravaba el cuadro: Reporteros Sin Fronteras registró un retroceso de Argentina en su ranking de libertad de prensa, en un año en que, por primera vez en 25 años, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en situación "difícil" o "muy grave". La senadora Moisés, por su parte, impulsaba una ley para garantizar espacios permanentes de trabajo para periodistas en los tres poderes del Estado.
El jueves por la mañana, el presidente Javier Milei volvió a arremeter contra la prensa en las redes sociales. Horas después de acompañar a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al Congreso para que rindiera cuentas sobre su gestión, Milei publicó un mensaje donde llamó a los periodistas "basuras inmundas que llevan el rótulo de periodistas". El ataque llegó en respuesta a lo que el mandatario percibía como una cobertura injusta del informe de Adorni en la Cámara de Diputados.
En su posteo, Milei incluyó un acrónimo que decía "NOL$ALP (No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas)" y sostuvo que "la falta de pauta los tiene tan locos que hoy no exhiben diferencia alguna en visión". El mensaje presidencial respondía a un extenso comentario de un usuario de X identificado como Martín Pugliese, quien argumentaba que gran parte del periodismo argentino estaba coordinando una ofensiva contra el gobierno, centrada en cuestionar a Adorni e instalar la idea de una "crisis terminal" de la economía. Pugliese también acusaba a medios de distintas líneas editoriales de unificarse en su rechazo al oficialismo, atribuyendo esa postura a la pérdida de pauta estatal.
El insulto de Milei no fue aislado. Ya el miércoles anterior, durante su visita al Congreso para respaldar a Adorni, el presidente había dirigido agravios similares a los periodistas. La escalada de tensión entre el Gobierno y los medios de comunicación se profundizaba mientras la oposición expresaba su preocupación. La diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade, durante una reunión de la Comisión de Libertad de Expresión, calificó la situación de grave. "Hoy tenemos a un energúmeno en el sillón de Rivadavia", dijo, refiriéndose a Milei. Frade lamentó que diputados que alguna vez defendieron la libertad de expresión ahora actuaran como "teloneros" del Gobierno.
Mientras tanto, el mismo jueves, Milei participaba en ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos a bordo del USS Nimitz, uno de los portaaviones a propulsión nuclear más grandes del mundo. El Ministerio de Defensa informó que el presidente presenció demostraciones aéreas de aviones F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk. El Gobierno destacó que se trataba de "un ejercicio que fortalece la cooperación, la interoperabilidad y el trabajo conjunto entre Argentina y Estados Unidos", organizado por el Comando Sur estadounidense y la Embajada de Estados Unidos en Argentina. La visita reflejaba el alineamiento cada vez más cercano entre Milei y la administración de Donald Trump.
La tensión con los medios había alcanzado un punto crítico una semana antes, cuando el Gobierno cerró la Sala de Prensa de la Casa Rosada el 23 de abril. Casa Militar, a cargo de la seguridad presidencial, había presentado una denuncia contra un programa de televisión de Todo Noticias que filmó en lugares que, según las autoridades, estaban prohibidos. Sin embargo, el Gobierno anunció que la sala reabrirá el lunes siguiente, y que Adorni volvería a dar conferencias de prensa. La reapertura llegaba en medio de crecientes críticas sobre la libertad de expresión. Reporteros Sin Fronteras había presentado un nuevo ranking mundial de libertad de prensa donde Argentina retrocedía, y por primera vez en 25 años, más de la mitad de los países se encontraban en una situación "difícil" o "muy grave".
La diputada libertaria Silvana Giudici fue una voz discordante dentro de su propio bloque. Se pronunció en redes sociales rechazando el cierre de la sala de periodistas y afirmó que no concebía "la democracia sin libertad de expresión, medios plurales y periodistas independientes". Asimismo, la senadora Moisés impulsaba una ley para "garantizar ámbitos de trabajo para periodistas con salas en los tres poderes del Estado", proponiendo "reglas firmes: espacios permanentes, condiciones reales y garantías efectivas para el ejercicio del periodismo en Casa Rosada, el Congreso y la Corte".
Citazioni salienti
La falta de pauta los tiene tan locos que hoy no exhiben diferencia alguna en visión— Javier Milei, en redes sociales
Hoy tenemos a un energúmeno en el sillón de Rivadavia— Mónica Frade, diputada de la Coalición Cívica
No concibo la democracia sin libertad de expresión, medios plurales y periodistas independientes— Silvana Giudici, diputada de La Libertad Avanza