Desde las alturas del Tango 01, el presidente Javier Milei anunció una nueva ley llamada «SÚPER RIGI» que busca ampliar los incentivos del régimen vigente para grandes inversiones y abrirlos a sectores económicos aún inexplorados en Argentina. El gesto, lanzado en pleno regreso de Estados Unidos y en medio de una crisis política por denuncias contra su jefe de Gabinete, revela la tensión permanente entre la urgencia reformista del gobierno y la fragilidad de su contexto institucional. Como tantas veces en la historia económica argentina, la promesa de estabilidad y atracción de capitales llega
Milei anuncia "SÚPER RIGI" desde el Tango 01 en medio de crisis política
Crear nuevas empresas para sectores que nunca existieron en Argentina
¿Por qué Milei anuncia esto ahora, justo cuando hay una crisis política con denuncias contra su jefe de Gabinete?
Parece una estrategia de distracción o de mantener el impulso reformista. El anuncio desde el avión presidencial le permite comunicar directamente sin filtros mediáticos.
Pero hay que ser claros: el anuncio no tiene detalles. Milei no explicó qué sectores, qué ventajas específicas, ni cuándo iría al Congreso. Es una promesa sin sustancia aún.
¿Y la conexión con la Inteligencia Artificial que mencionan?
Sturzenegger había propuesto semanas antes un régimen para empresas de IA. El timing sugiere que el SÚPER RIGI podría ser la respuesta a esa propuesta, pero Milei nunca lo dijo explícitamente.
Exacto. Estamos leyendo entre líneas. El Presidente escribió «sectores que nunca han existido en Argentina», pero eso podría significar muchas cosas. No sabemos si realmente se refiere a IA o si es especulación de los medios.
¿Qué tan viable es esto políticamente?
El gobierno tiene dificultades en el Congreso. Necesitaría apoyo para aprobar una nueva ley, y en este contexto de crisis política, eso es incierto.
Y además, el RIGI actual ya ofrece beneficios muy generosos: 30 años de estabilidad tributaria. ¿Qué más se puede ofrecer sin comprometer las finanzas públicas? Eso no está claro.
¿Entonces es solo ruido político?
Podría ser ambas cosas: un anuncio real de intención reformista, pero también una forma de cambiar el tema en un momento difícil. El gobierno libertario cree genuinamente en estas medidas.
Lo que sabemos es que Milei anunció algo desde un avión. Lo que no sabemos es qué es exactamente, cuándo llega al Congreso, y si tiene alguna posibilidad real de aprobación.
Il Polso
- El anuncio sorpresivo desde el avión presidencial intensifica la apuesta liberal de Milei justo cuando el gobierno enfrenta una crisis política por denuncias de enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni.
- Los detalles concretos del SÚPER RIGI brillan por su ausencia: ni los sectores beneficiados ni las ventajas específicas respecto al régimen actual han sido precisados por el Ejecutivo.
- La inteligencia artificial emerge como el gran candidato implícito del nuevo régimen, tras la propuesta del ministro Sturzenegger de crear un marco legal para agentes de IA que tributen en Argentina mientras producen para mercados globales.
- El círculo presidencial celebró el anuncio con fervor —Caputo con su «TMAP», Oría con la metáfora de la «bomba atómica»— amplificando la narrativa de reforma radical en un momento de vulnerabilidad política.
- El proyecto deberá superar el Congreso en un clima de turbulencia interna, sin que el gobierno haya revelado aún cuándo ni cómo enviará el texto legislativo.
Desde las alturas del Tango 01, el presidente Javier Milei anunció una nueva ley llamada «SÚPER RIGI» que busca ampliar los incentivos del régimen vigente para grandes inversiones y abrirlos a sectores económicos aún inexplorados en Argentina. El gesto, lanzado en pleno regreso de Estados Unidos y en medio de una crisis política por denuncias contra su jefe de Gabinete, revela la tensión permanente entre la urgencia reformista del gobierno y la fragilidad de su contexto institucional. Como tantas veces en la historia económica argentina, la promesa de estabilidad y atracción de capitales llega envuelta en incertidumbre sobre sus detalles y viabilidad.
El presidente Javier Milei anunció desde el avión presidencial Tango 01, en regreso de Estados Unidos, una nueva ley denominada «SÚPER RIGI» que expandiría los beneficios del actual Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones. La noticia llegó a través de la red social X, con retórica encendida —Milei la comparó con una «MEGA BOMBA»— en plena crisis política por la denuncia de enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Los contornos del nuevo régimen permanecen difusos. El Presidente señaló que permitirá crear empresas en «nuevos sectores dinámicos» y multiplicar empleos, pero no precisó cuáles serían esos sectores ni qué ventajas adicionales ofrecería frente al RIGI vigente. La especulación apuntó de inmediato hacia la inteligencia artificial: semanas antes, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger había propuesto en la ExpoEFI un marco legal para empresas gestionadas íntegramente por sistemas de IA. Su visión: que en una década convivan 50 millones de argentinos con 50 millones de agentes de IA produciendo para mercados globales y tributando localmente «a una tasa atractiva».
El RIGI actual ya ofrece beneficios considerables —reducción del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, exenciones aduaneras y garantía de estabilidad tributaria por treinta años— para proyectos de entre 200 y 600 millones de dólares en sectores como energía, minería y tecnología. El SÚPER RIGI prometería ir más lejos, aunque sin detalles todavía.
Dentro del círculo presidencial, la reacción fue entusiasta: el ministro Caputo celebró con su habitual «TMAP» y el camarógrafo Santiago Oría calificó el anuncio como una «bomba atómica» reformista. Las preguntas sin respuesta, sin embargo, son las que definen el horizonte real del anuncio: qué sectores, qué condiciones, cuándo llega al Congreso y qué chances tiene de prosperar en un gobierno bajo presión política.
El presidente Javier Milei anunció desde el avión presidencial Tango 01, en pleno regreso de Estados Unidos, una nueva ley que llamó «SÚPER RIGI» destinada a expandir los beneficios del actual Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones. El anuncio llegó en medio de una crisis política que sacude al gobierno, marcada por la denuncia contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito. Milei utilizó la red social X para comunicar la noticia, comparándola con una «MEGA BOMBA» y bromeando sobre la imposibilidad de adquirir un bombardero B2 Spirit.
Los detalles concretos del nuevo régimen permanecen vagos. El Presidente se limitó a señalar que permitirá «crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía» y que multiplicará la cantidad de empleos. No especificó cuáles serían esos sectores ni cuáles serían exactamente las ventajas adicionales respecto al RIGI vigente. El anuncio generó inmediatamente especulación sobre si apuntaba a empresas de Inteligencia Artificial, especialmente considerando que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había propuesto semanas antes en la ExpoEFI la creación de un régimen especial para empresas administradas completamente por sistemas de IA.
Sturzenegger había planteado una visión ambiciosa: en una década, el producto bruto interno podría estar conformado por agentes de inteligencia artificial. Su propuesta sugería que si Argentina creaba el marco legal para que estos agentes operaran en el país, podrían coexistir 50 millones de argentinos con 50 millones de agentes de IA produciendo para mercados globales mientras pagaban impuestos locales. El ministro, a quien Milei apoda «El Coloso», agregó que esto permitiría gravar esa actividad «a una tasa atractiva».
El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones actual ofrece beneficios significativos a proyectos de escala mayor en sectores estratégicos: energía, minería, infraestructura, tecnología, forestoindustria, turismo, siderurgia y actividades vinculadas a petróleo y gas. Los montos de inversión requeridos oscilan entre 200 y 600 millones de dólares según la actividad. Los beneficios incluyen una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, exención de derechos de importación para maquinaria y equipos, y exención de retenciones a las exportaciones después de algunos años de operación. Pero quizás el aspecto más valioso es la garantía de estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria durante treinta años.
La reacción dentro del círculo presidencial fue inmediata y entusiasta. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró con el acrónimo «TMAP» —«Todo Marcha Acuerdo al Plan»—, un eslogan libertario que resurge incluso en momentos de turbulencia política. Pablo Quirno, otro pasajero del vuelo de regreso, destacó que el Presidente continuaba trabajando incluso en el aire. Santiago Oría, camarógrafo presidencial, fue más vehemente aún, calificando el anuncio como una «bomba atómica» y elogiando lo que describió como las reformas liberales más radicales de la historia, mientras atacaba a críticos que acusaban a Milei de traicionar los principios libertarios.
El anuncio plantea preguntas sin respuesta inmediata. ¿Cuáles son exactamente los nuevos sectores que se beneficiarían? ¿Cuáles serían las ventajas específicas del SÚPER RIGI comparadas con el régimen actual? ¿Cuándo se enviaría el proyecto al Congreso y qué posibilidades reales tiene de aprobación en un contexto de crisis política? El gobierno aún no ha proporcionado esos detalles. Lo que sí está claro es que el anuncio forma parte de una estrategia más amplia de Milei para impulsar reformas económicas liberales y atraer inversión extranjera, incluso mientras enfrenta presiones políticas internas.
Citazioni salienti
Se podrán crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos— Presidente Javier Milei
En diez años, el PBI va a estar conformado por agentes de IA. Si creamos el régimen jurídico para que estos agentes se incorporen en la Argentina, podríamos ser 50 millones de argentinos y 50 millones de agentes de IA produciendo para todo el mundo— Ministro Federico Sturzenegger