En el Puerto de Ceuta, una operación pensada para ofrecer cobijo a miles de migrantes se convirtió el viernes en un reflejo doloroso de lo que ocurre cuando los sistemas institucionales colapsan ante la urgencia humana. Entre disparos al aire y empujones, la promesa de un lugar seguro se disolvió en caos, y quienes más lo necesitaban regresaron a las playas con las manos vacías. La historia de Ceuta es, en el fondo, la historia de una Europa que aún no ha encontrado la manera de responder con dignidad a los movimientos de personas que llaman a sus puertas.
Migrantes sin plaza en Ceuta: "Ha ganado la ley del más fuerte"
Miles de migrantes quedaron sin alojamiento y fueron devueltos a las playas tras la fallida operación de realojo.