El dólar sube en Argentina y el mundo mientras el Gobierno busca financiamiento

El Banco Central ya casi se hizo de los dólares que buscaba
Las reservas netas ya superan la meta de fin de año acordada con el FMI, lo que plantea dilemas sobre si continuar acumulando.

El dólar oficial alcanzó $1.490 este martes, su nivel más alto del año, con una suba de 4,5% en junio que duplica la inflación esperada. A nivel global, el dólar toca máximos desde noviembre de 2025 tras señales de la Fed sobre posibles aumentos de tasas de interés bajo Kevin Warsh.

  • El dólar oficial cerró en 1.490 pesos, con suba de 4,5% en junio
  • A nivel global, el dólar toca máximos desde noviembre de 2025
  • Vencimientos de 4.000 millones de dólares en bonares y globales en julio
  • Riesgo país en mínimos de ocho años, rondando los 400 puntos básicos
  • Reservas netas en menos 4.100 millones de dólares, por encima de la meta de fin de año

El dólar oficial cerró en $1.490, cerca del máximo anual, impulsado por expectativas de tasas más altas en EE.UU. y presiones locales. El Banco Central enfrenta dilemas sobre acumulación de reservas con el tipo de cambio en alza.

El dólar oficial cerró el martes en 1.490 pesos, rozando el máximo que había tocado en la primera semana de enero. En lo que va de junio, la moneda estadounidense acumula una suba del 4,5%, una cifra que probablemente duplicará con creces la inflación que se espera para el mes. Pero lo que sucede en Argentina no es un fenómeno aislado. A nivel mundial, el dólar alcanzó ayer su nivel más alto desde noviembre de 2025, según el índice de Bloomberg. El peso, el euro y el yen se están depreciando frente a la divisa estadounidense con una velocidad que sorprende a los analistas.

Dos fuerzas distintas explican lo que está pasando. La primera es local: el Gobierno ha estado usando el tipo de cambio como herramienta para frenar una inflación que se había descontrolado a finales del año pasado. Aunque nunca lo dirá de esa manera, la estrategia es evidente. En lo que va del año, el dólar oficial sube apenas el 0,7% mientras la inflación ronda el 15%, lo que significa que el Gobierno ha estado conteniendo deliberadamente la moneda. Ahora, ese margen se está recomponiendo. La segunda fuerza viene del exterior: la Reserva Federal de Estados Unidos está generando expectativas de que subirá las tasas de interés. El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, señaló la semana pasada que su compromiso es llevar la inflación nuevamente al rango del 2%. En lo que va del año, el dólar global subió el 1,7%.

Para los productores y exportadores argentinos, esta apreciación del peso es en realidad una buena noticia. Han visto achicarse sus márgenes durante meses, y un dólar más alto les devuelve competitividad. El economista Miguel Kiguel, ex secretario de Finanzas, lo ve así: el movimiento no es preocupante, sino positivo. El peso necesitaba recuperar terreno. Por ahora, el Gobierno tampoco parece demasiado inquieto. No hay intervención considerable del Banco Central ni en futuros ni en dólares indexados. Kiguel estima que la presión cambiaria no cederá en el corto plazo. La liquidación del agro sigue en niveles elevados, y un mundo con tasas más altas y petróleo más bajo seguirá empujando el peso hacia abajo.

Pero hay una pregunta que flota sobre todo esto: ¿puede el Banco Central seguir acumulando reservas con el dólar en alza? ¿No estaría eso metiendo más presión al tipo de cambio? Según el economista Manuel Cerdan, de Invecq, las reservas netas bajo la metodología del FMI ya están en menos 4.100 millones de dólares, por encima de la meta de fin de año que es menos 6.300 millones. La meta de junio se ajustó en casi 12.000 millones de dólares como consecuencia del fuerte desvío del programa en 2025, lo que alivió considerablemente el camino hacia diciembre. El Banco Central ya casi se hizo de los dólares que buscaba.

Esta semana el riesgo país tocó mínimos en ocho años y volvió a encenderse el debate sobre el retorno de la Argentina a los mercados de capital. Ronda los 400 puntos básicos y amenaza con perforar ese nivel, aunque todavía no lo logra. Ayer los bonos en dólares bajo legislación extranjera sufrieron un traspié por los malos datos en la Bolsa estadounidense sobre inversiones en Inteligencia Artificial. Pero tanto el mercado como el FMI aconsejan al ministro de Economía Luis Caputo que pida prestado no para aumentar la deuda sino para refinanciar los vencimientos en moneda extranjera del año próximo. En julio vencen unos 4.000 millones de dólares en bonares y globales. Si no se consigue financiamiento, eso impactaría directamente sobre las reservas netas internacionales.

La consultora Facimex Research sostiene que Argentina tiene la mejor oportunidad en años para acceder al mercado global, ganando grados de libertad para administrar el programa financiero de 2027. El equipo de 1816 cree que es probable que veamos una emisión de deuda offshore este año. La consultora también señala que no hay ningún riesgo de incumplimiento de los vencimientos de 2027, lo cual es una muy buena noticia para encarar el año electoral considerando los antecedentes históricos de Argentina.

Un tipo de cambio más alto, paradójicamente, también favorecería la recuperación de la actividad económica. Los datos del Indec publicados el martes muestran que la inversión sigue cayendo, incluso con el régimen de inversiones extranjeras. Un dólar más alto empujaría la rentabilidad de ciertos sectores, aunque sea en detrimento del poder adquisitivo salarial. Quizá por eso el Gobierno necesita que Messi siga haciendo goles. Quizás ahí esté el partido clave de Javier Milei de cara a 2027.

El movimiento del dólar a nivel local no es una suba que preocupe, todo lo contrario: vemos como positivo que el peso no se siga atrasando y recupere algo de terreno
— Miguel Kiguel, economista y ex secretario de Finanzas
Argentina tiene la mejor oportunidad en años para acceder al mercado global, ganando grados de libertad para administrar el programa financiero de 2027
— Facimex Research
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el Banco Central estaría preocupado por seguir comprando dólares si el tipo de cambio está subiendo?

Model

Porque cada dólar que compra presiona el peso hacia arriba. Si el Banco Central compra dólares, está inyectando pesos en la economía, lo que debilita la moneda local. Es un círculo: cuanto más compra, más presión genera.

Inventor

Pero dijiste que el Gobierno necesita esos dólares para las reservas.

Model

Exacto. Necesita las reservas para poder enfrentar los vencimientos de deuda que vienen en 2027. Pero ya casi alcanzó la meta que acordó con el FMI. Entonces la pregunta es: ¿sigue comprando y genera más presión cambiaria, o se detiene y corre riesgos con los vencimientos?

Inventor

¿Y qué pasa si el Gobierno consigue financiamiento en los mercados internacionales?

Model

Eso cambiaría todo. Si logra emitir deuda offshore, no necesitaría que el Banco Central agote sus reservas para pagar los vencimientos. Tendría más libertad para manejar el tipo de cambio sin presiones.

Inventor

¿Por qué ahora es el momento para volver a los mercados?

Model

Porque el riesgo país está en mínimos de ocho años. Los inversores internacionales ven a Argentina como un destino más seguro que hace meses. Es la ventana que el FMI y los analistas dicen que no puede desperdiciar.

Inventor

¿Y si no consigue ese financiamiento?

Model

Entonces el Banco Central tendría que seguir usando sus reservas para pagar la deuda, y eso limitaría su capacidad de maniobra. El tipo de cambio podría volverse más volátil.

Inventor

¿Tiene algo que ver Messi con todo esto?

Model

Es una forma de decir que el Gobierno necesita que las cosas salgan bien en el campo económico, como un equipo necesita que su mejor jugador siga en forma. Un dólar más alto ayuda a ciertos sectores, pero daña el poder de compra de los salarios. Es un equilibrio frágil.

Contact Us FAQ