En el cruce entre la ambición tecnológica y las necesidades cotidianas, la escasez de memoria RAM revela una tensión estructural de nuestra era: los mismos componentes que alimentan la inteligencia artificial son los que encarecen los dispositivos que millones de personas usan cada día. Micron, el gigante estadounidense de la memoria, ha reportado ganancias históricas mientras su CEO advierte que la situación se agravará hasta 2028, dejando a consumidores y fabricantes atrapados entre la promesa del futuro y el costo del presente. Esta no es simplemente una historia de oferta y demanda, sino u
Micron advierte de escasez de RAM hasta 2028 mientras multiplica ganancias
Los precios altos no son un accidente temporal, sino una característica estructural
¿Por qué Micron advierte específicamente sobre 2027 y 2028 si ya tienen vendida la mayor parte de su producción de 2027?
Porque están comunicando a los inversores que la demanda seguirá superando la oferta durante esos años. Es una señal de que los precios altos no son un accidente temporal, sino una característica estructural del mercado por al menos dos años más.
Pero hay que notar que Micron gana dinero con que la gente crea que habrá escasez. ¿Cuánto de esta advertencia es predicción genuina y cuánto es incentivo comercial?
¿Cómo es posible que una empresa gane 133.000 millones de dólares cuando hay escasez? Eso parece contradictorio.
No es contradictorio en absoluto. La escasez es lo que permite los precios altos. Micron vende menos unidades, pero a márgenes del 87 por ciento. Es mejor vender poco a precio muy alto que mucho a precio bajo.
Exacto, y eso es lo que hace que esta situación sea tan diferente de una crisis tradicional. Normalmente, la escasez es mala para los fabricantes. Aquí es buena para Micron.
¿Qué significa que han priorizado la producción de memoria HBM?
Significa que están fabricando más memoria para sistemas de IA porque eso es donde está la demanda más fuerte y los márgenes más altos. Eso deja menos memoria disponible para computadoras, teléfonos y otros dispositivos.
Y aquí es importante: no es que no puedan fabricar ambas cosas. Es que eligieron fabricar más de una porque es más rentable. Es una decisión comercial, no una limitación técnica.
¿Cuándo empezaremos a ver alivio en los precios?
Micron planea abrir nuevas fábricas en 2028, pero eso es solo el comienzo de la producción. Los efectos en precios llegarían después, probablemente 2029 o más adelante.
Y eso asume que todo sale según lo planeado. Si la demanda de IA se modera, o si otros fabricantes aumentan capacidad antes, el cronograma podría cambiar. Dos años es mucho tiempo en tecnología.
¿Quién está sufriendo más con esto?
Los consumidores finales, claramente. Pero también los fabricantes de hardware que no pueden trasladar todos los costos. Apple y Amazon absorben parte del aumento.
Y hay un efecto secundario importante: la innovación se ralentiza. Si los fabricantes de teléfonos están usando chips del año anterior y memorias más lentas, eso es estancamiento técnico disfrazado de escasez.
¿Hay alguna forma de que esto termine antes de 2028?
Sí, si la demanda de IA se modera significativamente, o si Samsung, SK Hynix o fabricantes chinos aumentan capacidad más rápido de lo esperado.
Pero eso son escenarios alternativos. Lo que Micron está diciendo es que bajo el escenario base, la escasez continúa. Y tienen más información que nosotros sobre la demanda real de sus clientes.
Le Pouls
- La escasez de RAM ya presiona los precios de consolas, teléfonos y computadoras, y el CEO de Micron advierte que lo peor está por venir en 2027 y 2028.
- Los fabricantes han redirigido deliberadamente su producción hacia memoria HBM para sistemas de IA, dejando sin abastecimiento suficiente al mercado de consumo masivo.
- Micron reportó márgenes brutos del 87% y un aumento interanual del 343% en ingresos por DRAM, revelando quién gana mientras los consumidores pagan más.
- Empresas como Apple y Amazon no pueden trasladar todos los costos a sus clientes, lo que obliga a simplificar catálogos y rescatar especificaciones técnicas que parecían obsoletas.
- Micron planea invertir 25.000 millones de dólares en nuevas fábricas para 2028, pero la expansión no aliviará la escasez de forma inmediata ni garantiza precios más bajos.
En el cruce entre la ambición tecnológica y las necesidades cotidianas, la escasez de memoria RAM revela una tensión estructural de nuestra era: los mismos componentes que alimentan la inteligencia artificial son los que encarecen los dispositivos que millones de personas usan cada día. Micron, el gigante estadounidense de la memoria, ha reportado ganancias históricas mientras su CEO advierte que la situación se agravará hasta 2028, dejando a consumidores y fabricantes atrapados entre la promesa del futuro y el costo del presente. Esta no es simplemente una historia de oferta y demanda, sino una sobre cómo las prioridades de una industria reconfiguran silenciosamente la vida de todos.
La escasez de memoria RAM se ha convertido en uno de los problemas más visibles de la era de la inteligencia artificial, y sus efectos llegan a casi todo lo que los consumidores compran: teléfonos, computadoras, automóviles y consolas. Mientras los precios suben de manera sostenida, algunas empresas atraviesan un momento de prosperidad extraordinaria. Micron, el fabricante estadounidense de componentes de memoria, acaba de ofrecer una imagen clara de quién se beneficia cuando la tecnología escasea.
En su informe financiero de 2026, Micron reportó ingresos anuales de 133.188 millones de dólares, frente a los 37.378 millones del año anterior. Más revelador aún fue lo que su CEO, Sanjay Mehrotra, comunicó a los inversores: la escasez no solo continuará, sino que se agravará en 2027 y 2028. La empresa ya tiene vendida gran parte de su producción para el próximo año, y Mehrotra anticipó que los clientes deberán pagar precios considerablemente más altos que los actuales.
El origen de esta crisis no está en materiales escasos ni en fallas productivas, sino en una decisión estratégica: los fabricantes han reorientado su producción hacia la memoria HBM, indispensable para los sistemas de inteligencia artificial, dejando menos disponibilidad para la DRAM convencional. A esto se suman los acuerdos de compra anticipada firmados por grandes proveedores de nube, que intensifican la presión. Analistas de TrendForce proyectaban aumentos de entre 90 y 95 por ciento en los precios de DRAM durante el primer trimestre de 2026.
Las consecuencias se extienden por toda la cadena tecnológica. Fabricantes como Apple y Amazon absorben parte de los costos para no perder demanda, simplifican sus catálogos y, en algunos casos, han reintroducido especificaciones que parecían superadas, como teléfonos con apenas 4 gigabytes de RAM o memorias LPDDR4X más lentas. Micron, por su parte, planea invertir 25.000 millones de dólares en nuevas fábricas con apertura prevista para 2028, aunque esa expansión no aliviará la situación de forma inmediata.
Vale la pena recordar que Micron tiene un incentivo claro en que el mercado perciba la escasez como severa y duradera. Dos años es un horizonte largo en tecnología, y durante ese tiempo podrían surgir cambios: una moderación en la demanda de IA, o un aumento inesperado de capacidad por parte de competidores como Samsung, SK Hynix o fabricantes chinos. Por ahora, sin embargo, las advertencias de Micron marcan el tono de una industria que seguirá bajo presión.
La escasez de memoria RAM se ha convertido en el problema más urgente de la era de la inteligencia artificial, y sus efectos se sienten en prácticamente todo lo que compramos. Desde consolas de videojuegos hasta automóviles, pasando por teléfonos inteligentes y computadoras personales, la falta de disponibilidad de memoria ha empujado los precios hacia arriba de manera sostenida. Mientras los consumidores absorben estos costos crecientes, hay empresas que están ganando sumas extraordinarias con esta situación. Micron, el fabricante estadounidense de componentes de memoria, acaba de reportar resultados que ilustran perfectamente quién se beneficia cuando la tecnología escasea.
En su informe financiero del ejercicio 2026, Micron reportó ingresos anuales de 133.188 millones de dólares, comparado con apenas 37.378 millones el año anterior. Pero lo más revelador no fue el volumen de ganancias, sino lo que su presidente y CEO, Sanjay Mehrotra, comunicó a los inversores sobre el futuro inmediato. Según sus proyecciones, la escasez de RAM no solo continuará, sino que se agravará significativamente en 2027 y 2028. De hecho, ya tienen vendida la mayor parte de su producción para 2027. Mehrotra fue explícito: espera observar una escasez aún mayor en esos dos años comparada con 2026, y advirtió que los clientes deberán pagar precios considerablemente más altos que los actuales.
La razón de esta crisis no es una falta de materiales primos ni problemas en las líneas de producción. El origen es más estratégico: los fabricantes de memoria han reorientado deliberadamente su producción hacia la memoria HBM, o memoria de alto ancho de banda, que es la que requieren los sistemas de inteligencia artificial. Esta priorización deja menos memoria disponible para todas las otras aplicaciones, desde computadoras de escritorio hasta dispositivos móviles. Además, los grandes proveedores de servicios en la nube han firmado acuerdos de compra anticipada a largo plazo, lo que intensifica aún más la presión sobre la disponibilidad. El resultado es que los precios de la DRAM convencional se han disparado: analistas de TrendForce proyectaban aumentos de entre 90 y 95 por ciento en el primer trimestre de 2026.
Micron está viviendo un momento de prosperidad sin precedentes. En el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal, la empresa logró un margen bruto consolidado del 87 por ciento, con ingresos de 54.230 millones de dólares y una ganancia neta de 37.700 millones. Sus ingresos por DRAM experimentaron un aumento interanual del 343 por ciento. Mirando hacia adelante, la empresa planea invertir 25.000 millones de dólares en nuevas fábricas durante el primer semestre de su próximo ejercicio, con apertura prevista para 2028. Esta expansión de capacidad podría eventualmente aliviar la escasez, pero no de manera inmediata.
Las consecuencias de esta crisis se extienden a toda la cadena de valor de la tecnología. Fabricantes como Apple y Amazon, a pesar de su poder de mercado, no pueden trasladar completamente los aumentos de costos a sus clientes sin arriesgar la demanda. Como resultado, están adoptando estrategias que van desde absorber parcialmente los costos hasta simplificar sus catálogos de productos. En el mercado de teléfonos inteligentes, los efectos son particularmente visibles: algunos fabricantes han eliminado modelos de entrada de gama para forzar a los consumidores a saltar a categorías de precio más altas. Otros han recurrido a componentes más antiguos, como memorias LPDDR4X más lentas, o incluso han reintroducido teléfonos con apenas 4 gigabytes de RAM, una especificación que parecía obsoleta hace años.
Es importante contextualizar estas proyecciones. Micron tiene un incentivo financiero claro en que el mercado crea que la escasez será severa y prolongada, lo que impulsa a los clientes a comprar con urgencia y en mayores volúmenes. Dos años es un horizonte temporal considerable en la industria tecnológica, y durante ese período podrían ocurrir cambios significativos. La demanda de inteligencia artificial podría moderarse, o competidores como Samsung, SK Hynix o fabricantes chinos podrían aumentar su capacidad de producción más rápidamente de lo esperado. Sin embargo, por ahora, las advertencias de Micron establecen el tono para una industria que seguirá enfrentando presión sobre precios y disponibilidad en el corto plazo.
Citations marquantes
Observamos una mayor escasez en el sector en 2027 y 2028 en comparación con 2026— Sanjay Mehrotra, presidente y CEO de Micron
Los clientes pagarán precios mucho más altos que este año— Sanjay Mehrotra, en comunicación a inversores